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jueves, junio 20, 2024

El boomerang político

Es tendencia

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Mientras el Presidente Gustavo Petro, mueve el tablero electoral bajo el espectro de la Constituyente y la creación del frente amplio de fuerzas, otro prisma de centro, atiza el boomerang político.
El Pacto Histórico, vitrina de la Colombia Humana, no encuentra eco hoy, al llamado para la gran coalición de fuerzas de izquierda. Antes por el contrario, se atomizan.
Nada distinto es el escandaloso panorama que tiene el Presidente Petro de bajar la sonda del gobierno a la realidad electoral en las regiones. Por eso, siempre, se mueve esquivo y con cálculo, en el poder zonal. En el territorio, como prefiere llamarlo.
Siguen separados muchos de sus aliados, divididos, muchos de sus voceros en el cálculo político por el poder real que deben sumar al Congreso. En unificar, la intención de fuerza electoral, por la fuga de intereses.
Lo otro-menos difícil pero no imposible – incluye tener candidato presidencial y tener gobierno o Presidente. Grupos de centro y otro espectro de centro derecha, atizan el boomerang político. Están en esa jugada que revitaliza el anclaje político. La pelea se centra en quién será el candidato. Quien aglutina y mueve el interés de hacerlos concurrir a las urnas.
Pero con paradigmas reales del país que tenemos hoy. Que no aguanta promesas y quiere confianza.
Si esos más de 11 millones del Presidente Petro, tienen endoso o fortaleza en el heredero político del llamado Progresismo o, incluso, de agrupar fuerzas que no se sienten que hayan tenido juego en su mando.
Parodiando el interés gubernamental: el Presidente Petro se la juega en la subbase. En la capa del inconformismo que lo catapultó, en el pasado.

Es decir, le preparan, la misma pócima pero desde la orilla diversa. Hay muchos alquimistas en el revoltijo. En esa mixtura de poderes que se cocina a juego de muchos grados.
Mientras el anzuelo cae y forma ancla en el infestado mar político, muchas serán las movidas políticas. De traidores y traiciones, hablamos luego.
Por el momento, el gobierno se acerca al voto emocional del desarraigado. Del despero y del necesitado. Hay otras franjas de opínión que tendrá que rehacer el Jefe de Estado.
El gobierno está tirado en la calle. Más que ofertas de trasfondo de circo, Colombia requiere nuevas lecturas. El rumbo sólo se corrige con realidades en el ritual político.
Pocos quieren abrise el vientre hoy en medio de un Congreso que marcha como el piloto en la noche: con el automático en on. Estamos en el país del boomerang político. Para cualquier lado, peligrosamente, sin orden.

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