Yo creo

Andrés García
Columnista

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único hijo nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo”. Desde niño esta frase repicó en mi cabeza, incluso cuando por obvias razones aún no comprendiera su significado. Desde niño aprendí a conocer a Dios gracias al amor y a la formación que me dieron mis padres. Dos tíos, varios primos sacerdotes y una formación escolapia y lasallista establecerían las bases de una fe que posteriormente revelaría su poder sobre la base de mi propia convicción.

¡Si, creo en Dios! Creo en esa sabiduría universal. Creo en esa inteligencia superior que todo lo creó, infinitamente sabia, única, imperecedera, real, cuántica, espiritual de la cual provenimos y que se expresa a través de nuestro ser, pensamientos, sentir, vivir, estar, creer, amar. Creo que la misma energía que creó el Universo, las galaxias, el sol, los planetas y demás cuerpos celestes, nos creó a nosotros, te creó a ti y me creó a mi.

Mi Fe dejó de ser una tradición para convertirse en una convicción. Creo y le creo. Creo que nuestra mente se mueve en planos de conciencia muy básicos, los cuales dificultan su comprensión bajo el pretexto del uso de la razón, la lógica, la ciencia. Creo que el Ego es quizás el principal artífice de esa separación de lo natural, de lo divino. Bajo argumentos que apelan al uso de la retórica cientificista – el ingenio del raciocinio, la manipulación de silogismos, la duda metódica o el cuestionamiento frente al accionar de algunos integrantes de la Iglesia Católica – muchos insisten en desaprobar la existencia de Dios.

Mi testimonio no pretende convencer a nadie que piense lo contrario como tampoco busca descalificar el derecho que le asiste a cada persona de creer o no en algo o en alguien. Mi propósito es el de manifestar mediante esta huella literaria el derecho que me asiste a expresar en lo que creo, en quien creo. Quizás una cita que define mi criterio como hombre de ciencia y de fe es la de Albert Einstein, “El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir”.

YO CREO.