Una visión de ciudad

Ramiro Tabares Idarraga
Columnista

Uno de los aciertos del alcalde Carlos Maya, fue llevar a la Secretaria de Planeación un profesional integro y con visión de ciudad como Yesid Armando Rozo. Una persona capaz de legitimar las decisiones a través de un Plan de Desarrollo con estructura fuerte de participación ciudadana, como ente articulador de otras agendas en la perspectiva de la construcción de ciudades inteligentes.

Conocí a Yesid Rozo en sus primeros años de estudiante de derecho de la Unilibre a través de la orientación de mi cátedra introducción a la filosofía. Desde esa época en las aulas universitarias ya daba evidencias de su liderazgo, disciplina de estudio, amor por la ciudad y sobre todo vocación de servicio. Allí se graduó con honores y emigro para completar su formación en aéreas especificas como el derecho urbano, la maestría en  gobierno y gestión publico territorial y otra maestría en desarrollo regional y planificación del territorio. Hace poco regreso de Barcelona  España donde asistió a la cumbre mundial de ciudades inteligentes, siendo una de las conclusiones de este foro mundial “promover la revolución urbana inteligente, para construir ciudades verdes, inclusivas y colaborativas que incorporen la transformación digital para el beneficio de los ciudadanos”; validar y aplicar esta realidad para la ciudad es uno de los retos al asumir el cargo.

Su paso por el Concejo Municipal durante tres periodos fue exitoso, ganando fama de estudioso, honesto y experto en temas de ciudad, territorio, planificación y sostenibilidad ambiental. Ahora como funcionario ha sido claro que sus objetivos están del lado de la gente, a través del escuchar, servir, obtener resultados efectivos, construcción de confianza, gobierno abierto y colaborativo; es decir por y para la gente. No es tarea fácil planificar un territorio con actores con diversos roles  y que para el caso nuestro  siempre se imponen los  intereses de los particulares en detrimento de los interés superiores de la urbe y sus ciudadanos.

La ciudad y la región tienen  la oportunidad de dar un viraje en la manera como se planifica el territorio y sus elementos. Aparecen en escena nuevos actores que deben ser incorporados a fin de lograr mejores resultados en el horizonte de contar con una ciudad inteligente, con mejor calidad de vida, cerrando brechas de la desigualdad y sobre todo  respetuosa de los eco sistemas.