Una guerra sin fin

Neverg Londoño Arias
Columnista

Medio Oriente, Cercano Oriente u Oriente Próximo es un espacio geoestratégico y geopolítico, correspondiente a Asia Sudoccidental, conserva aún el interés que en su tiempo tuvo “El camino de la seda”. Su importancia surge con la aparición de civilizaciones determinantes del desarrollo de la historia humana y el origen de las religiones monoteístas. Un inmenso desierto dominado por varios imperios, que en la era del petróleo y el gas natural sigue siendo un botín de guerra apetecido por todos.   

Finaliza el dominio romano y el islamismo toma posiciones. Los turcos llegan con los ejércitos de Gengis Kan y dan paso al Imperio Otomano: 600 años de dominación. Cristianos y Turcos se enfrentan por la recuperación de Jerusalem y los lugares santos.

En la Primera Guerra Mundial Francia e Inglaterra derrotan a los Otomanos con la ayuda de ellos mismos. Prometen unificar al pueblo árabe en una gran nación. Olvidada la promesa, el territorio conquistado se fracciona con países inventados y reserva de dominio permanente. Cuando deciden retirarse crean el estado de Israel, poco aceptado por los vecinos, pero incondicional a Occidente.

Como efecto de la Guerra Fría, nuevos actores entran en escena: Estados Unidos y la Unión Soviética.

Siria es la puerta hacia el mar Mediterráneo, vía del petróleo. Entregada por Francia, es lugar de conflictos inacabados. La ideología Baaz recoge la vieja promesa del Estado Árabe único con algunos elementos de tipo socialista, alentando los intereses de los gobernantes de la zona y alertando a sus oponentes. Llega la Primavera Árabe que afecta todos los países árabes con el reclamo de mejores condiciones de vida para la población. La violenta represión genera varias guerras civiles.

Irak cohesionado por el ejército, se derrumba de repente ante la arremetida de una coalición internacional. En Irán, Estados Unidos y el Reino Unido apoyan una monarquía, pero una revolución popular la reemplaza por una “democracia presidencialista teocrática”. Su programa nuclear no satisface a Estados Unidos ni a la Unión Europea y las presiones se hacen evidentes con sanciones para deteriorar la economía y golpear en forma contundente sus fuerzas armadas.

En Oriente Próximo quien tiene poder en el mundo se cree con derecho a intervenir: Rusia, Irán y China, por un lado; Turquía, Francia, Gran Bretaña, Arabia Saudita y Estados Unidos, por otro. Las guerras sucesivas cuentan poco de la paz.

Estos episodios pertenecen a las guerras del petróleo, son comunes… en una guerra sin fin.