Una aclaración necesaria

Luis Miguel Cárdenas Villada

Columnista

Las variables macroeconómicas que son a su vez las competencias y responsabilidades del nivel central de un Estado de Derecho muestran en su comportamiento la realidad territorial jurisdiccional, siendo su proceder el mejor indicador de reconocimiento de un modelo de ocupación previa identificación del modo. El Banco Central que para el caso Colombiano es el Banco de la República regula con cierta autonomía los procederes que se deben tener en cuenta para que el modelo funcione armónicamente y cada sector de a Economía determine su funcionamiento. La política monetaria es la expresión más adecuada para medir estos procedimientos.

La moneda como intermediario universal es expresión mercantil de aceptación por ser un medio de pago que se acepta según su provenir frente al mercado nacional e internacional. Monedas duras o blandas se posicionan en mercados de valores sirviendo como expresión material de desarrollo o crecimiento según el territorio donde se intercambie. Monedas convencionales, medios de pago plásticos, acciones, bonos son expresión de dinero, correspondiendo a las velocidades como circulan la definición del modelo monetario orgánico y su aceptación en los diferentes mercados. La composición orgánica del capital encuentra en el dinero (cualquier forma) el cuantificador de su PIB y sus consecuentes.

Lo que muchos llaman plata constante y sonante es término elemental para definir el circulante físico o billete más conocido en Colombia como billuyo, sospe, dolloroso, lucas o melón según sea su denominación u origen es emitido por el Banco Central para permitir el intercambio mercantil. Cuando el dinero como medida de valor está por debajo del dinero como medio de pago es cuando se presenta el fenómeno de la inflación requiriéndose políticas monetarias para equilibrar el mercado monetario como regulador macroeconómico. El dólar como intercambiador universal cuando se refleja en otro Estado que no lo emite y respalda asume el rol de divisa y con ello se cuantifica la necesidad de circulante. Hay momentos donde la moneda local no es capaz de sustentar el mercado y toman la decisión política de adoptar el dólar como su moneda. El Banco Emisor es entonces el encargado de regular los mercados mediante la intervención monetaria como expresión de valor. Colombia como caso excepcional en su Banco Central no incorpora la variable empleo en sus funciones a pesar que es el más competente para hacerlo.

El sistema tributario es la compensación que hace un propietario o consumidor para que se le proteja su propiedad y su calidad de vida cuando no se es propietario. Impuesto es diferente a tasa y a contribución, siendo todos pertenecientes al tributo, para su cuantificación se utiliza el dinero como medida de compensación o transferencia y el monto total del recaudo se denomina cuentas nacionales. Dichas cuentas deben definir el monto del circulante en condiciones normales e inflacionarias donde no se aprecia públicamente los pecados monetarios de la elusión y la evasión que son los mecanismos que se utilizan preferentemente para hacer lo que se llama lavado monetario. La Economía subterránea que no es posible cuantificarla pero si estimable presume que los dineros de ella provenientes no están en las cuentas nacionales pero su circulación en forma monetarias se observa permanentemente y es causal innegable de inflación con sus consecuentes. Los Países subdesarrollados son espacios territoriales propicios para el ejercicio mercantil del dinero como forma de expresión de democracia traqueta, siendo este fenómeno el que sustenta los gobiernos de dichas naciones. Los políticos no aportan dineros propios, el Estado mediante la corrupción no le alcanza para distribuir lucas para la compra de votos. De donde entonces sale el dinero para sustentar la democracia. Pregúntele a la Merlano.

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