Tarea: cuidar y defender esta democracia

Alvaro Ramírez González

Columnista

No tengo hoy duda alguna que la democracia colombiana está siendo atacada y violentada desde la izquierda después de la derrota de Gustavo Petro, de la izquierda, por Iván Duque, hoy presidente por un bloque de centro derecha.

El país recuerda el video del Senador Gustavo Bolívar, de la Colombia Humana, totalmente desencajado anunciando que “¡mantendremos a la gente en las calles todos los días para no dejar gobernar a este presidente burgués!”

Esa fue una declaración de guerra desde el grupo que perdió las elecciones por una diferencia indiscutible de 1.8 millones de votos.

La izquierda colombiana nunca antes sacó más de 2 millones de votos.

Santos dejó el terreno abonado para que Petro sacara 8.5 millones de votos recogiendo sufragios de todos los antiuribistas, léase liberales, Cambio Radical, partido de la U, partido Verde, Fajardistas y todos los matices de la izquierda unidos.

Con toda esa maquinaria más el apoyo de las Farc, era casi segura la llegada de Petro al palacio de Nariño.

Pero Uribe sacó del sombrero a un candidato excepcional como el senador Iván Duque, que resultó un tigre que arrasó en los debates públicos, por su solvencia técnica en los temas y por la energía estratégica y argumental con que ataco y desinfló a sus adversarios.

Y además arrancó Uribe un periplo por todo el país, haciendo una campaña paralela y simultánea en todos los pueblos, rescatando el afecto y el agradecimiento de la gente.

Y ganó Duque con indiscutible mayoría y archivando todos los planes de Petro que aterrorizaron al sector empresarial por que no pudo ocultar su desprecio por el petróleo, el carbón, el níquel, la caña, la palma de aceite, la ganadería y además una declaratoria pública contra familias prominentes como los Char y los Gerlein en Barranquilla.

El ataque a la democracia colombiana arrancó con el abusivo e ilegal cierre de la vía Panamericana por más de un mes y continuó con las marchas y los paros en los últimos meses.

Unas “exigencias”, desproporcionadas en su número y en sus alcances dejaron claro que se trata efectivamente de “no dejar trabajar a Iván Duque”.

Iván Duque y la inmensa mayoría de los colombianos queremos trabajar y Petro y sus marchantes quieren impedirlo a toda costa.

Esa es la situación que vamos a enfrentar.

Después de tantos bloqueos, tanto vandalismo y tanta destrucción, Duque se prepara para enfrentar un ataque desde la izquierda pero cada vez más acompañado de la clase política y de la ciudadanía.

El país respalda hoy a su presidente y mientras la izquierda prepara su nueva artillería de paros, bloqueos y vandalismo, la ciudadanía está expresando por todos los medios su rechazo a ese descomedido ataque y la decisión de ponernos a trabajar.

Duque apenas lleva 16 meses de su mandato y Petro, aliado de Santos intenta cobrarle la cuenta de todos los males a quien no la debe.

Simple.

Trabajar o parar es entonces nuestro reto para el 2020.

¡Y vamos a trabajar!

alragonz@yahoo.es