Sin brújula

Alvaro Rodríguez H.

Columnista02

Dosquebradas, Santa Rosa y La Virginia, parecen estancados en el tiempo, ahora, a propósito, de los 53 años que -dicen- tiene Risaralda.

Montados en una bicicleta estática. No se han dado cuenta la dirección o el rumbo de sus planes de desarrollo.

Estos municipios cercanos a la capital, Pereira, no suministran lo que requieren. Son islotes. Con un agravante: cargados de problemas. No es poca la herencia. Dependientes hasta para botar basura o residuos sólidos.

Los Concejos parecen una burla a la democracia. Hoy están sometidos al reparto y de allí que gobiernos desaparezcan entre la vorágine de carpetas llenas de hojas de vida. No despegan.

Pereira no los representa en el papel. Sus programas de gobierno son distantes del de la capital. Sus trazos de gobierno no son articulados. Cada quien -como en la RAP- pelean su propio destino. Sus propios intereses.

Por eso, con buen criterio y conociendo la almendra por dentro, el ex congresista y hoy diputado conservador, Diego Naranjo, propone la Bancada Cafetera. Ojalá. Pero en el plano es un chiste: la suma de intereses no les deja levantar la cabeza. Ni siquiera para ver de cerca si Duque -el Presidente- respira sobre el territorio. 

Volverán a hablar de Aeropalestina, de la costosa Autopista del Café pero cero con proyectos como los Páramos, un plan ambiental regional, el agua, transporte regional o los proyectos que cada quien tiene engavetados en sus regiones para dar el zarpazo en el momento oportuno.

Narcotráfico, inseguridad, una turbia densificación,  debilidad gubernamental, servicios públicos sometidos a tarifas que crecen, el grave impacto de las migraciones, la pobreza, el desempleo, ausencia de liderazgo en sus alicaídos centros gremiales y en sus estructuras de pensamiento.  Cada vez representan nuestros territorios, revisen,  son nada -menos, recalco- vía recaudo de impuestos.

Dosquebradas y La Virginia son un caos en ordenamiento. Vivienda, servicios públicos, la plataforma logística, les metió un revolcón para lo que no están preparados. A ello, súmele, el caos político.

El Área Metropolitana, Asociaciones de Municipios, deben tener otras actitudes para con el territorio. Si existe voluntad de sus gobernantes a los que poco les interesa la planeación, el ordenamiento territorial, las competencias en muchos asuntos.

Ojalá tuvieran brújula. Timonel o conductores deben manejar, sin la ayuda de estructuras nocivas al propio desarrollo del territorio.