Ricos, muy ricos y ¡super-superricos!

Alfonso Gutiérrez Millán

Columnista

Según el relato mítico de la Biblia los seres humanos siempre hemos estado económicamente divididos entre ricos y pobres. No obstante, de acuerdo con el análisis efectuado por Luis Jorge Garay y Jorge Enrique Espitia en su libro “Dinámica de las desigualdades en Colombia” en estas tierras se dan silvestres dos nuevas y escalofriantes categorías de ricos: los superricos y los ¡Súper… Superricos!

Basándose en informes de la DIAN y en registros del Censo Nacional Agropecuario del 2014, dichos autores construyen una cuidadosa documentación referente al enorme grado de concentración que posee el capital colombiano. Un mero ejemplo: al distribuir las personas jurídicas que declaran renta según su importancia económica (de menor a mayor en deciles entre el 1 y el 10), observaron que en el año 2000 el decil más rico concentraba el 95 % del capital, mientras que el más pobre aglutinaba solo el 0.001 %; y en el 2017 la diferencia aumenta al 95.4 %.

  Ahora bien: desglosando el decil 10 en otros tantos sub-deciles comprobaron que existen empresas “superricas” que aglutinan ¡El 87 % del patrimonio bruto de todas las personas jurídicas que declaran renta! Pero, además, unas 480 empresas (las super superricas) ¡Concentran el 57 % de todo el patrimonio bruto empresarial! Y en cuanto al patrimonio líquido (patrimonio bruto menos pasivos) la concentración principal recae en el sector financiero (36%), en actividades de administración pública (20 %), y en comercio (11 %). Con la salvedad de que buen número de empresas como los fondos, las aseguradoras y las grandes constructoras han tejido vínculos patrimoniales con el sector financiero en forma tal que este se convierte en el mayor poder patrimonial existente en Colombia. En cuanto a las personas naturales, tenemos que para el 2017 el decil más rico concentraba el 47 % del patrimonio líquido, mientras el más bajo poseía ¡El 0,62 %!

Y atérrense: para el 2017, la tarifa efectiva del impuesto sobre la renta de las personas jurídicas de mayores ingresos, que nominalmente sería del 31.4 %, merced a innumerables exenciones y deducciones ¡Solo fue del 1,9 %!

Ya volveremos sobre esta mina informativa.