Pereira en cifras

Adriana Vallejo

Columnista

En esta columna se abordarán los informes de Pereira Como Vamos, tanto el de calidad de vida (2018) como el de percepción ciudadana (octubre 2019) en época de balance de fin de año.

La ciudad avanzó en los últimos cuatro años. La pobreza y la inequidad disminuyeron desde el 2015. Pereira es la ciudad con la segunda menor pobreza extrema en Colombia y tiene un GINI (indicador de desigualdad) por debajo del promedio nacional, sin embargo, el porcentaje de personas que se consideran pobres aumentó del 15 al 24%, entre el 2015 y el 2019.

Las tasas de cobertura neta escolar mejoraron en todos los niveles con excepción de la cobertura en primaria. La deserción escolar disminuyó, sin embargo, la satisfacción con la educación entre los 5 y 17 años bajó del 79% al 75%.

Algunos indicadores (cobertura, tasas de mortalidad) de salud mejoraron entre el 2017 y el 2018, igualmente, la satisfacción con los servicios que pasó del 48% al 51%, entre el 2015 y el 2019. Lamentablemente, la tasa de suicidios aumentó en el mismo periodo.

La seguridad pasó en verde en todos los indicadores del 2107 al 2108. Pereira registró la menor tasa de homicidios en la historia en el 2018 y por primera vez estuvo por debajo del promedio nacional. También bajaron las lesiones personales y los hurtos.  El porcentaje de personas que se siente inseguras en la ciudad se mantiene bajo, sólo es del 16%. Pereira fue la ciudad con mejor percepción de seguridad en los barrios en el 2018, sin embargo, la cifra estaba dos puntos por debajo en el 2015.

La inversión en los parques aumentó la satisfacción con el espacio público de la ciudad, el porcentaje de personas satisfechas pasó del 31% al 45%, sin embargo, la cifra de satisfacción con los parques y zonas verdes en los barrios bajó un punto. La satisfacción con la oferta deportiva y cultural aumentó.

En el capítulo de gobierno y ciudadanía lo más destacable es la imagen favorable del alcalde del 84% y el nivel de confianza del 72% que le permiten al 79% de los pereiranos sentirse optimista, a pesar de haber bajado el nivel de orgullo con la ciudad.

El balance es bueno para la ciudad y para el Alcalde Juan Pablo Gallo que logró conectarse con la ciudadanía permanentemente, los indicadores pueden mejorar con mayor descentralización de toda la oferta institucional en los barrios y en las veredas del municipio.  La estrategia para  disminuir la pobreza y la informalidad requiere un estudio profundo del nuevo equipo de gobierno para incidir en todos los sectores. Los temas ambientales merecen un análisis independiente.