Pensando en voz alta

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*A propósito de la crisis generada por el travieso virus chino, el presidente Duque nos dijo que Colombia estaba preparada para hacer frente al enemigo. Falso y demagógico el planteamiento porque el más ignorante de los colombianos sabe que no es así. Veamos:

 

-La salud pasa  por una de los peores trances de la historia. La red pública hospitalaria, quebrada. Miren no más nuestro emblemático Hospital San Jorge, otrora llamado de caridad, porque en él se atendía con amor -eso significa caridad-, no sabe qué camino coger. Claro, no todo es responsabilidad de este gobierno pues son herencias malditas de gobiernos anteriores. Pero dónde estaban los que ahora gobiernan cuando los exabruptos ocurrían; pues en el parlamento, la burocracia internacional, nacional o regional. Mientras tanto, el sistema como oveja llevada al matadero por los oportunistas y los poderosos calladitos.

 

Todos los días mueren personas por falta de servicios en las EPS, que cada vez retrasan las citas con especialistas, con la ilusión de que el paciente se canse y desista. Las denuncias por falta de medicamentos es el pan de cada día.

 

-El sistema inmunológico se mantiene y fortalece con una buena alimentación, que implica el consumo de carne, huevos, leche, queso, pescado, granos, jugos, frutas y verduras. La mayoría del pueblo colombiano apenas llena su estómago con arroz y plátano, pero alimentación nutritiva no ingiere. Por consiguiente, está expuesto.

 

Los casos más críticos no están sólo en Chocó, Nariño y La Guajira, donde, con frecuencia,  se reportan muertes de niños por desnutrición. También los tenemos y por montones, en los cinturones de miseria de las grandes ciudades y pueblos de Colombia.

 

-Las condiciones de asepsia en buena parte de la población son deplorables puesto que muchas viviendas son verdaderas alcancías donde se tienen que hacinar familias enteras; sin mirar las grandes zonas tuguriales, “morada” de tantos compatriotas. El agua potable y el alcantarillado brillan por su ausencia.

 

Demagogia pura. Esperemos que no llegue el virus porque de lo contrario, que Dios nos tenga de su mano.

Recomiendan los médicos: con los alimentos consumir jengibre y cúrcuma. Limpieza permanente de manos.

Considero que ya deberían estar usando tapabocas las personas que se mezclan con grandes concentraciones como en los colegios, buses, iglesias, hospitales.