Pensando en voz alta

Jaime Bedoya
Columnista

*El gobierno del presidente Duque informó que durante su mandato, que a decir verdad es muy corto, se han erradicado unas cien  mil hectáreas de cultivos ilícitos. La noticia me sorprendió positivamente al demostrar que sí es posible acabar, o, por lo menos, reducir a su mínima expresión los cultivos llamados malditos; que ya la ciencia va probando no ser tan malos y se van a constituir en fuente de ingresos  superiores  al petróleo y al café. Si el presidente continúa con esta política, se  va a reivindicar ante el pueblo, las organización afros e indígenas y en la comunidad científica.

 

De seguro que si pudieran hablar también abejas, avispas, mariposas, hormigas, colibríes y murciélagos, que son los grandes polinizadores de la tierra,  expresarían su gran complacencia porque les estarían preservando su vida y su comida. Lo mismo el agua protegida  de los efectos sucios del glifosato, engendro de las multinacionales como Monsanto, que en su afán de ganar dinero les importan nada la vida de las especies, empezando por la del hombre mismo.

 

Señor presidente, erradicar manualmente tiene dos efectos positivos: De una parte, se preserva el hábitat tan golpeado por los fungicidas usados indiscriminadamente en la agricultura; pero además, ocuparía un ejército de campesinos pobres y así disminuiría sustancialmente el desempleo. Estos gastos por elevados que sean no le dan a los tobillos a lo que cuestan las fumigaciones aéreas. Los gringos están empeñados en rociar ese podrido veneno  porque son sus grandes compañías las productoras, las expertas en tales faenas y es a ellas a quienes se tiene que acudir.

 

**El aborto divide la sociedad entre partidarios absolutos y moderados. Yo, defiendo los tres casos que aprobó la Corte: Violación, malformación fetal y peligro de muerte para la madre. Pero aprobarlo como método de planificación familiar, nunca. Se necesita educar bien, para que se usen métodos científicos anticonceptivos, porque ya pasó la época de la mirar sexualidad sólo como transmisora de la vida. También tiene función de placer.

 

Los mojigatos consideran el aborto un homicidio. Pero no les preocupan los miles de asesinatos de niños que deja el hambre en la geografía nacional, porque el dinero para darles de comer se lo roban.

 

***Un año del cobarde, vil y estúpido crimen de los elenos. Solidaridad con las familias.