Pensando en voz alta

Jaime Bedoya
Columnista

*Un querido amigo juez, me dijo que seguía con interés mi columna y me sugirió escribir algo sobre la desidia de la Corte Suprema de Justicia , hecho que tiene molesto al pueblo colombiano. A él se deben estas líneas. Todos los juristas e intelectuales están de acuerdo con que no ha habido otra Corte de las excelsas calidades que tuvo la del año 36: magistrados cultos, probos, liberales y justicieros.

 

Más adelante, hemos de recordar la  SUPREMA asesinada en la cruenta toma y violenta  arremetida militar para retomar el Palacio de Justicia: Alfonso Reyes Echandía, Manuel Gaona, Carlos Medellín y Alfonso Patiño, para citar unos cuantos. No los quisieron salvar porque los fascistas buscaban la primera oportunidad para cobrar a esos valientes juristas su posición enhiesta contra el juzgamiento de civiles en consejos verbales de guerra, que era el pan de cada día durante el largo y tedioso Estado de Sitio. Hace unos 17 años tuvimos la gloriosa corte que con mucho coraje enfrentó el fantasma de la parapolítica y los excesos de la Seguridad Democrática.

 

Grandes César Tulio, Augusto Ibáñez e Iván Velásquez. Pero llevamos un año sin que la Honorable  cumpla con una de sus funciones constitucionales que juró cumplir al momento de posesionarse, pues no se han dignado llenar el vacío dejado por siete juristas, lo que permite  iniciar  acción penal contra los magistrados que hacen primar sus intereses sobre los de la nación. Cómo no se van a atrasar los procesos que llegan a ese organismo, si falta quién los asuma. Estos juristas son formados y sobre todo, valientes al llamar a indagatoria al falso mesías; pero fallan en las acciones administrativas.  Francamente, están pasando de Honorables a reprochables.

 

**El presidente Piñera, ofreció a los chilenos tantas gabelas que si las cumple, va a salir de la presidencia como el más grande revolucionario de todos los tiempos (último número de Semana), y el pueblo comprobará que “unido, jamás será vencido”. Deben de estar mordiéndose un codo los mandamases colombianos por lo que les viene pierna arriba si no mejoran nuestra  gente.

 

*** Bajeza lo que hicieron las redes sociales con el presidente y sobre todo con su esposa, que  demostrado modestia, prudencia y aplomo, al insinuar que una funcionaria de presidencia es su amante. ¡Coman mierda, respeten!

 

****Se debe dar un compás de espera a para reiniciar las marchas. Pueden volverse contraproducentes.