Para el Plan de Desarrollo (1)

James Fonseca Morales

Columnista

Aunque no hayan tenido el espacio, que corresponde a su importancia, en el Plan de Gobierno del alcalde electo, su Plan de Desarrollo debe contener programas dirigidos a atender, con toda seriedad y máxima urgencia, situaciones críticas que agobian a Pereira y que han sido casi ignoradas por las administraciones municipales de los últimos 16 años, por lo que ya no dan espera.

Cifras que conocen las autoridades del municipio, pero que prefirieren ignorar, señalan que en Pereira hay alrededor de 4.000 viviendas ubicadas en zona de riesgo no mitigable, además de otras 10.000, que, aunque situadas en áreas de riesgo mitigable, no por eso dejan de estar en riesgo. A ellas debemos sumar los pobres resultados de varios intentos de reubicación, que se han malogrado por la re invasión de los espacios liberados, ante la indolencia de los sucesivos gobiernos.

Reubicar, por lo menos, las cuatro mil viviendas de las zonas de riesgo no mitigable e impedir que los predios, una vez desocupados, sean invadidos nuevamente; debería ser la meta del Plan de Desarrollo, cualquier cifra inferior no sería seria.

La situación de los Bomberos de Pereira requiere, no solo de actuación urgente, sino de una inversión económica generosa, para dotarlos de con los requerimientos mínimos. Como lo hemos anotado a lo largo del año que concluye, ellos solo cuentan con una autobomba, modelo de 2014, con plena capacidad, una unidad de rescate recién adquirida y 4 o 5 máquinas, obsoletas o que operan con restricciones.

Esto porque el municipio, desde 2011, se ha sustraído, descaradamente, de su deber de mantener un Cuerpo de Bomberos eficiente, dejando toda la carga a quienes pagan la sobretasa bomberil al impuesto de industria y comercio.

Adquirir siquiera la mitad de las 14 máquinas que se consideraron necesarias en 1999, incluyendo, por lo menos, una con alcance de 10 pisos, además de una serie de herramientas altamente tecnificadas, para tareas específicas, como, por ejemplo, las necesarias para el rescate en estructuras colapsadas, de las que solo tienen un jugo y es prestado, debería ser otra meta en el Plan de Desarrollo, si es que se quiere enfrentar el problema de una manera responsable.

APARTE. -Sin ninguna duda, para Pereira, el hito tecnológico de la década que está por terminar, es el comienzo de la producción local de buses articulados eléctricos. La entrega de la primera unidad, de una flota de 483 para Bogotá, coloca a Pereira en la vanguardia latinoamericana en la producción de vehículos no contaminantes para el transporte masivo.

Nuestras felicitaciones para Busscar de Colombia, sus directivos y su personal, por su resiliencia admirable y por el exitoso resultado de esta hazaña industrial.