Pandemia y economía

Walter Benavides Antia

Columnista

Ya son muchos los teóricos que coinciden en que por el coronavirus nos hallamos ante una de las crisis estructurales más profundas del sistema capitalista, inclusive superior a la de 1929. Relata la historia que entre el 10 y el 11 de abril de 1815, en las islas menores de Indonesia, entró en erupción el volcán Tambora con gran explosividad, dejando como saldo, alrededor de 82 mil muertos en su área de influencia, inundaciones, tsunamis.

 

El Tambora expulso miles de toneladas de compuestos de gas sulfuro a la estratosfera, impidiendo la entrada de luz solar, causando un enfriamiento generalizado en toda la tierra, llevando a pérdidas de cosecha, y fuertes lluvias, provocando que el verano de 1816, fuera conocido como el “año sin verano”, fenómeno que se prolongó dos años más, provocando una pequeña edad de hielo, el colapso de la agricultura (hambre generalizada), e hizo surgir pandemias que sin los conocimientos adecuados se expandieron de manera significativa.

 

El cambio climático que siguió a la erupción del Tambora, desato una epidemia de cólera, que las tropas coloniales inglesas (sin saberlo) se encargaron de propagar por Arabia, Persia, Asia Oriental, dejando a su paso miles y miles de muertos. En Norte América, la ola de frío y la falta de comida, obligo a muchos colonos del este de los Estados Unidos, a emigrar hacia el oeste, con la confianza de encontrar mejores tierras para sus deprimidas economías personales. Fue el inicio de la conquista del oeste norteamericano. Pero hubo más. Es el tiempo en que Goya dibuja a Saturno devorando a su hijo. Es el tiempo de las pinturas de William Turner y la violencia del mar.

 

Es el tiempo en que Lord Byron propone a sus amigos un concurso literario del que nace la novela Frankenstein, de Mary Shelley. En la provincia china de Yunnan, cuando las lluvias regresaron y sus habitantes recuperaron la alegría de vivir, los campesinos optaron por un cultivo más rentable: el opio. En la Bahía de Bengala, el clima modificado, facilitó la creación y extensión de una nueva cepa de cólera que se propagó por todo el mundo, matando a decenas de millones más.

 

No es pues gratuito entonces que 1816 fuese llamado el Año sin Verano, y provocara la primera depresión económica en los Estados Unidos, hacia 1820. Al mismo tiempo en el ártico, la alteración meteorológica provocó años calurosos con hielos escasos, lo que estimuló al Almirantazgo británico a enviar expediciones buscando el Paso del Noroeste; lo malo es que cuando los barcos exploradores llegaron, el efecto del cambio climático había pasado, y el hielo había vuelto a cerrar la ruta.

A Manera de conclusión. La historia del capitalismo es la historia de auges y crisis. Los ciclos seguirán. El Tambora cambió en buena parte los destinos de millones de ciudadanos del mundo. Las consecuencias de un accidente (el volcán o el coronavirus) pueden ser más que catastróficas; y a veces muy complicadas de comprender y seguir. Basta conocer la historia de un desconocido volcán que modificó hace 205 años el mundo en el que vivimos.  antia53@gmail.com

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