Oasis

Gonzalo Gallo

Columnista

 

Amado Dios, mi vida se va a iluminar y suavizar si decido hablar contigo a lo largo del día. Así te sentiré a mi lado como compañero de camino, muy presente, las cargas se van a aligerar y las penas se acallarán.

  Contigo el horizonte no lo veré nublado y tendré la clara certeza de que con tu amor puedo vencer cualquier adversidad. Hasta ahora he pensado en ti sólo un rato en la mañana y/o en la noche. Te he dedicado solo migajas de mi tiempo.

  Digo que te amo y creo en ti, pero con un amor pobre y una fe vacía, de instantes y sólo para pedirte algo. Todo va a mejorar porque te voy a tener tan presente como lo hacen los buenos enamorados con el ser que aman. 

  De hecho en El Cantar de los cantares tú te presentas como el amado y sugieres que yo te ame así. Te amo y me amas, eres mi luz y mi guía. Te quiero y contigo los imposibles serán venturosos posibles.