Oasis

Gonzalo Gallo

Columnista

Una persona que se exasperaba con frecuencia por lo que hacían los demás recibió este consejo de un Maestro:

  “Cuando algo te afecta mucho es que aún no te perdonas haber actuado así antes o te ves reflejado allí.

  El otro es tu espejo y no aceptas que estás o estuviste con la misma ceguera o inconsciencia.

  En el momento que te perdonas y lo asumes, dejas de juzgar y ves al otro con los ojos del amor.

  Ves claro que ese ser está en su proceso y que hace lo mejor que puede según su evolución espiritual.

  No le pidas a un cachorro que cace como mamá osa, no le pidas a un cactus que te regales manzanas.

  Sé paciente, sé tolerante y di sin cesar: ”Lo dejo pasar, no vale la pena. Sí, no quiero perder mi paz por esto”.

  ¿Qué tal si sigues este consejo? Cuando estés mal repite varias veces: “Lo dejo pasar, no vale la pena”.  Tu paz vale oro.