Oasis

Gonzalo Gallo

Columnista20

Un paso sabio en tu vida es reconocer que casi siempre los otros son un espejo para mirarte y mejorar

  Acepta que a veces criticas en el otro lo que tú hiciste antes o lo que aún haces, pero te cuesta aceptarlo. 

  Hay una tendencia solapada en el ser humano para juzgar en los demás los defectos propios.   

  En otras ocasiones, acaso ya no haces lo que juzgas, pero lo hiciste y no te lo has perdonado.

  Entra, pues, dentro de ti, serénate y elige cultivar tres valores: Perdón, tolerancia y aceptación.

  Ponte los lentes de la comprensión y trata de entender los vacíos y los motivos de los que yerran.

Cada ser tiene sus razones y, aunque te suene raro, está haciendo lo mejor que puede en su estado de consciencia.

  Sí tú te crees más avanzado, ¿por qué juzgas? Escucha lo que dijo Jesús o Yeshua: No juzgues y no serás juzgado.