Oasis

Gonzalo Gallo

Columnista19

No siempre la vida fluye plácidamente y hay días o semanas en las que te sientes derrotado y sin alientos.

  Lo mismo han experimentado todos los seres buenos, pero se han apoyado en su fuerza interna y en Dios.

  Para no llegar a estados de angustia crea cada día espacios de paz en los que te recargas de energía. 

  Haz pausas refrescantes con una plegaria, una canción, una lectura, un ritual hermoso o un momento de relajación.

  No dejes que te abrume el peso de lo cotidiano o de problemas que se acumulan. Aprende a soltar lo que cargas.

  Debes estar vigilante y tener muchos recursos para estar bien y mantener viva la confianza.

  Jesús se retiraba con frecuencia a orar, meditaba en un lugar solitario y allí renovaba su espíritu.

  Ganas paz si cierras tus ojos, te relajas y te vas a un santuario imaginario en el que reposas y te sientes bien.