Oasis

Gonzalo Gallo

Columnista

Aunque te hayan dicho lo contrario, Dios no decide la muerte de ninguna persona y cada ser parte cuando debe ser.

  Antes de encarnar se programa el día y el modo de trascender y Dios no cambia ese plan.

  Jesús lo sabía y por eso anunció tres veces a sus discípulos cuándo y cómo iba a morir: Mateo 16,21; 17,22 y 20,17.

  Cada espíritu parte exactamente cuando es, ni antes ni después, según lo que necesita aprender y enseñar.

  Esto lo deberían enseñar los credos y les evitarían a sus seguidores muchas peleas estériles con Dios.

  Los padres dudan de Dios cuando un bebé muere o les asesinan a un hijo; su fe se vuelve añicos.

  La verdad es que eso tenía que pasar y en su profundo dolor necesitan ver la muerte con ojos de amor.

  Ojalá crean que ese ser vive con un cuerpo de luz, está feliz y lo volverán a encontrar un día. Te invito a leer mi reciente libro “Muerte, un paso a la vida”. Con él vencerás el miedo a la muerte.