Oasis

Gonzalo Gallo

Columnista

  Se cuenta que hace siglos en China, si su mujer hablaba mucho, el esposo podía divorciase y la ley lo amparaba.

  Una odiosa ley machista e insólita que nunca tuvo su contraparte, para que brillara la justicia:

  Una mujer estaría autorizada a divorciarse si su esposo no hablaba o sólo respondía: ¡Mmm….umm!, como suele pasar.

  La verdad es que la diferencia entre hombres y mujeres se percibe fácilmente en la comunicación.

  En las terapias ellas se quejan de que ellos se quedan mudos, y ellos dicen que no soportan tanta palabrería.

  Si se aman buscan un punto medio en el que ambos pueden comunicarse, entenderse y armonizar.

  Se precisa inteligencia emocional para saber cuándo callar o cuando hablar, cómo y para qué.

  Tú ganas mucho si aprendes a comunicarte y reconoces las pistas del lenguaje no verbal. Dedícate a hacerlo.