Oasis

Gonzalo Gallo

Columnista

Cuando la tempestad arrecia cree de verdad que Dios es tu refugio y así espantarás los miedos.

  La fe es tu fuerza y el amor tu fuente de energía para no llegar hasta el abismo de la aflicción.

  Los seres amorosos también enfrentan la adversidad, incluso en sus peores formas. Jesús lo vivió.

  Un ser lindo puede tener un cáncer para pulirse y enseñar a otros con su aceptación serena.

  Eso que llamamos “malo” es para todos y no llega por una decisión divina y menos por un castigo.

   Hay pruebas elegidas en La Luz antes de entrar al cuerpo, pruebas duras para mostrar que somos fuertes.

  Cuesta aceptarlas, pero nunca llegan para lacerarnos, llegan para que el espíritu se fortalezca.

  Lo que necesitas es estar con Dios, confiar, aceptarlo todo y levantarte cada vez que caigas. Dios es tu baluarte.