Mentalidad y fracasos de los mejores

Jorge Eduardo Murillo

Columnista

En Colombia a través de las últimas décadas, hemos tenido grandes avances y logros en materia deportiva. Nadie puede negar eso, hemos logrado mejorar la medallería en los olímpicos y el número de medallas de oro. El fútbol a pesar de no lograr títulos internacionales, le dio oportunidad a muchos jugadores de figurar en grandes equipos internacionales y hemos ido otra vez a los mundiales. Ganamos un tour de Francia, un grand slam en tenis y muchos campeonatos del mundo en diferentes modalidades deportivas. Sin embargo este avance es muy lento frente a la gran potencialidad y oportunidades que tienen estos deportistas. Frente a todos estos triunfos, tenemos una serie de fracasos de los grandes deportistas, que llegando a la cumbre, bajan la guardia ganan uno o dos veces y después, pare de contar; no vuelven a figurar, se opacan y se contentan con poco, a pesar de las grandes cantidades que empiezan a ganar desde muy jóvenes. En el fútbol ya desde muy jóvenes las figuras se van  a otros países, llegan a grandes equipos europeos, conforman la selección Colombia y desde muy pronto bajan el rendimiento. Las grandes ligas temen de los colombianos porque se vuelven perezosos a pesar de su talento y su mala preparación física no les permite seguir siendo titulares; se nos están acabando las figuras y hay estancamiento. El automovilismo, que pudo con Montoya ser campeón de fórmula uno o de la cart, vio frustrada sus esperanzas, Montoya se conformó con poco. El golf no pudo ver a Camilo Villegas como número uno, se conformó con 3 abiertos y mucho dinero. El tenis a diferencia de Cabal y Farah, no tiene recambio y después de Giraldo y Falla solo hay un jugador que de pronto en algunos años pueda llegar al top 20. El boxeo no volvió a tener figuras, ganan unos pesos en algunas peleas y se pierden. El ciclismo a diferencia de Cochise, Parra y Egan, no  ha ganado muchos tours de Francia y otras competencias,  a pesar de tener muchos ciclistas bien dotados; Lucho Herrera, Nairo, Súperman López y Mejía se conformaron con poco. Son muchos los casos, y el común denominador es que los deportistas colombianos tienen talento, capacidades y potencialidades inmensas, pero siendo muy jóvenes comienzan a ganar mucho dinero y por su mentalidad, que no trabajan los dirigentes, ni Coldeportes, se conforman desde muy temprano con poco. Podemos obtener muchos más triunfos, pero desde las escuelas de formación, sobretodo en el fútbol, debemos labrar la mentalidad de nuestros deportistas.