¿Los más corruptos?

Adriana Vallejo

Columnista

Los medios de comunicación y las redes sociales han convertido la corrupción en uno de los principales temas de la agenda nacional.  Para muchas personas el conflicto armado ha pasado a un segundo lugar y el principal problema nacional se encuentra en las prácticas corruptas que desde el sector privado y público continúan afectando el presupuesto y los bienes públicos.

Sin lugar a dudas, la corrupción sigue siendo un problema sin resolver en el mundo, incluyendo Colombia, también es cierto que en muchos casos hay denuncias basadas en hechos reales en los cuales los particulares, los contratistas o los funcionarios se apropian de los recursos públicos.

Colombia aparece como el país más corrupto según el índice Mejores Países del 2020, realizado por la revista U.S. News y publicado esta semana. Al país le siguen México, Ghana, Birmania y Guatemala, entre otros. El ranking de percepción fue realizado en 73 países y fueron encuestadas más de 20.000 personas.

Las personas respondieron qué tanto relacionaban a los países nombrados en el ranking con el término “corrupto”, según la interpretación que cada persona tenía de esa palabra. La palabra aparecía cuando a los encuestados se les preguntó sobre la apertura de los Estados para hacer negocios. Colombia obtuvo 56 puntos y quedó como el país más corrupto, por lo tanto, como un mal destino para hacer negocios o inversiones.

Colombia no es el país más corrupto, sus instituciones por débiles que aún sean tienen desarrollos mayores a los de muchos países de África y Latinoamérica. El sobredimensionamiento del fenómeno de la corrupción, la multiplicación de noticias falsas, la condena anticipada de los medios y la sociedad a las personas a las que le abren investigaciones, la cacería de brujas para animar el circo con condenas (justas o injustas) le están haciendo mucho daño a la imagen del país frente al mundo entero.

Ya no solamente se mina la construcción de confianza y capital social que necesita la nación, sino también se está afectando la inversión y por ende el desarrollo económico. Las mejores instituciones públicas serán las que tengan los profesionales más honestos y más competentes, sin embargo, con el ambiente que se ha creado en el país para muchas personas que se han preparado, el sector público es la última opción. Colombia puede ser el país más transparente, si los medios y la ciudadanía ayudan a fortalecer las instituciones y no a destruirlas.