“Los herederos de los tontos adivinos del pasado.”

Víctor Zuluaga Gómez

Columnista

Así calificó a los ambientalistas el Presidente Trump, añadiendo que “estos alarmistas siempre exigen lo mismo: poder absoluto para dominar, transformar y controlar cada aspecto de nuestras vidas”.

 

Sabemos que ese tipo de declaraciones provienen de aquellos personajes que encarnan el interés por la continua explotación de los recursos naturales sin importar las consecuencias que ello pueda acarrear. Así por ejemplo, los voceros de los Emiratos Árabes y el actual presidente del Brasil insisten en la necesidad de continuar con el consumo ilimitado del petróleo y otros muchos minerales. Por algo hubo una inversión multimillonaria por parte de Emiratos en las cercanías del Páramo de Santurbán.

 

Y para quienes consideran que en Colombia no tiene ya problemas graves en materia ambiental, recordemos que en Medellín  se ha planteado la necesidad de trasladar el aeropuerto Olaya Herrera a Santafé de Antioquia con el fin de sembrar árboles que puedan contrarrestar la enorme polución que está sufriendo la ciudad.

 

En Pereira tenemos la gran oportunidad de crear un enorme pulmón en los terrenos en los cuales se encuentra instalado el Batallón San Mateo, cuando éste se traslade a La Virginia, tal como se ha presupuestado.

 

Entendemos los intereses que se mueven en el caso de los constructores, pero también es cierto que ellos deben ser conscientes de la necesidad de utilizar dichos terrenos, en primer lugar por motivos medioambientales y en segundo lugar, para mejorar la movilidad entre el Norte y Sur y viceversa, porque en la medida que son varias las fuentes hídricas que corren de Oriente a Occidente, la movilidad en otros sentidos se hace bien difícil, congestionando las dos vías más importantes, a saber la Avenida de las Américas y la 30 de Agosto.

 

En   Bogotá se están produciendo fenómenos climáticos alarmantes, como el que destacó en su momento la prensa bogotana: “Por eso lo sucedido la semana pasada con la tremenda granizada es muy preocupante y lo peor es que este país no está preparado para grandes catástrofes. Sumémosle además que la temporada de lluvias –quién lo creyera– aún no comienza. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales – Ideam, éstas irán del 15 de marzo al 15 de junio.”

 

Esperemos que en el caso del San Mateo se tomen las decisiones correctas y que no vayan a mediar intereses mezquinos. Pereira urge de dicho espacio verde.

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