¡Los derechos inhumanos!

Alvaro Ramírez González

Columnista

Una de las deformaciones legales que tiene a Colombia degradada, desconfigurada y su justicia trabajando al revés ante la mirada desconcertada de los ciudadanos, son los famosos derechos humanos.

El país se dedicó a concederle derechos a todo el mundo pero se olvidó de los deberes que son la otra cara de la moneda de los derechos. Indígenas, afrodescendientes, minorías, oposición, marchantes, protesta, sindicalistas, ambientalistas, detenidos, homosexuales, transgenero, condenados, y mil cosas más lógicas e ilógicas están rodeadas de unos derechos que les han permitido cometer todo tipo de abusos, y torcer y arrodillar la justicia.

Una Corte como la JEP, integrada por amigos y afines de las FARC, juzgando a las FARC, es una farsa que apenas permitió y concedió un tramposo a irresponsable como Juan Manuel Santos.

Unas comunidades indígenas que apoyadas en unas “consultas previas” que alguien se inventó, han tenido detenidas y aplazadas por muchos años, autopistas y obras de infraestructura que necesita el País.

El chantaje económico es la herramienta que abusivamente han usado algunas comunidades para permitir esas obras. Sin esos pagos, las obras nunca podrán avanzar.

La universidad pública se ha convertido en fábrica de explosivos, campos de entrenamiento de vándalos y adoctrinamiento de milicianos de los grupos terroristas. Los derechos que rodean esa “autonomía universitaria” les han permitido esta deformación en la tarea misional de la universidad pública.

Fecode es un sindicato de izquierda que se ha dedicado a apoyar las jornadas de paros, marchas, bloqueos y destrucción montadas por Petro y sus amigos intentado conseguir con el caos y la violencia lo que no pudo conseguir en las urnas.

Los hijos estudiantes no tienen ya tiempo de estudiar. La cuenta es que descontados los dos periodos de vacaciones, los fines de semana, los días de fiesta y los días en paro, los profesores de Fecode apenas trabajan 61 días del año; pero les pagamos 365.

Es tan protuberante y vergonzoso el abuso de los derechos que la izquierda tiene como bandera de lucha, la eliminación del ESMAD, sobre la mentira vulgar que los violentos son los policías y no los vándalos encapuchados.  La izquierda amparada en un “tonto” concepto de Minsalud, ha enredado a las Cortes y les ha vendido el cuento de que el Glifosato es el que mata, cuando es la coca la que destruye la sociedad, pero es la fuente de financiación del terrorismo que es muy amigo de la izquierda. El Glifosato lo han usado en toda la agricultura por casi 70 años y en todo el mundo.

Todas estas aberraciones que desconciertan e indignan la sociedad están siempre amparadas en unos “derechos”, que yo califico de inhumanos! La sociedad está reaccionando frente a estas y otras aberraciones que amparan “los derechos”. Iván Duque ha fumigado más de 100.000 has de coca mientras las Cortes tratan de desenredar sus conceptos.

La fuerza pública ya ingresó a varias universidades a desmantelar las fábricas de explosivos y a capturar a los vándalos. Los estudiantes y los ciudadanos están ya formando frentes para combatir y enfrentar a los marchantes. En varias Universidades, como la del Atlántico y la de Antioquia los vándalos han sido apabullados por el grito: “queremos clase!”

También hay una ley en el Congreso que prohíbe y sanciona cualquier tipo de adoctrinamiento político en los colegios; de seguro será aprobada. Hizo carrera un meme que decía: “háblele pronto de política a sus hijos antes de que lo haga Fecode”

Esta avalancha desordenada de derechos sin razón ni medida se van a acabar. Hoy son derechos inhumanos!

alragonz@yahoo.es