Liderazgo transformacional para tiempos modernos

Ramiro Tabares Idarraga  
Columnista

Dentro de los desarrollos del liderazgo en la administración pública, se tiene como objetivo  producir cambios sustanciales en la visión, la estrategia y la cultura de las organizaciones, donde resulta vital el establecimiento de un  contacto directo con las personas que hacen parte del clima laboral. Esta teoría de las ciencias gerenciales aplica para el momento que atraviesa la ciudad con alcalde nuevo a abordo.

 

En el primer encuentro del mandatario con columnistas y medios de comunicación, donde mostro el plan de trabajo para los primeros cien días y  primer año, dejo evidencia que está preparado física y mentalmente para regir los destinos de la metrópoli. Tiene capacidad de decisión y acción para gobernar una ciudad compleja y etérea quizás por la tradición caucana y antioqueña como indican sus raíces históricas. Aquellos contradictores que pensaban que sería la sombra del alcalde Gallo quedaron calladitos al ver al mandatario bien puesto, con vuelo propio y sobre todo empoderado de los problemas de la ciudad. 

 

Gobernar y liderar implica la toma de decisiones, y en algunos casos hay acciones que resultan impopulares, pero dentro de la perspectiva y el horizonte de ciudad, son convenientes. Eliminar los privilegios del pico y placa, montar la jornada laboral extendida para la alcaldía y sus dependencias, racionalizar el gasto, acabar con trámites obsoletos y papeles innecesarios, visibilizar la contratación y enfocar su administración hacia el servicio de la comunidad, solo demuestra que los votantes no se equivocaron  al escoger su alcalde.

 

En el plan socializado hay acciones concretas para  mitigar según mi criterio, los dos principales problemas de la ciudad: movilidad y seguridad. Muchas son las obras viales propuestas las cuales se ejecutaran con recurso propios sin tener que recurrir al cobro de valorización y menos al tema de deuda pública. No hay que olvidar que fue Carlos Maya en su época de Secretario de Hacienda que hizo devolución de los recursos recaudados por valorización, pero las obras si se concluyeron con recursos propios y cobro de cartera. A los morosos no les gustaron los requerimientos, pero ahí están los resultados.