Las cuentas, no tan claras, del Alumbrado Público

James Fonseca Morales

Columnista

En octubre pasado revelamos que el municipio de Pereira estaba pagando en exceso, a la Empresa de Energía, por el consumo de 32.317 luminarias del alumbrado público de la ciudad, porque la consultora “Právne Consulting Group” encontró solo 29.017, en un estudio pagado por el mismo Municipio. Los funcionarios responsables nunca se dieron por aludidos y nada explicaron.

La Contraloría Municipal de Pereira nos ha enviado el informe de la Auditoría Exprés a ese servicio, donde aparece que, aunque el estudio de “Právne” fue entregado en febrero de 2019, hasta octubre, mes de nuestra revelación, “no se evidencian acciones documentadas por parte del municipio en las que se buscara aclarar las diferencias, recibir una información veraz y realizar la respectiva liquidación del contrato.”

También está en el informe la explicación que el municipio nunca dio: después de ajustar el censo elaborado por “Právne” quedó una diferencia de 1.861 luminarias. Por ellas pagamos los pereiranos $30´342.128 mensuales, que en los dos años que lleva vigente el censo con el que se calcula el cobro de su electricidad, suman $728´211.082, monto por el que la Contraloría Municipal de Pereira tasó un hallazgo administrativo, con presunta incidencia fiscal.

Dice también la Contraloría: “es un hecho irrefutable el estado de deterioro en el que se encuentra el AP (alumbrado público) en el municipio ya que a la fecha de auditoria muchos sectores se encontraban a oscuras y se tenían solicitudes de más de 6 meses de lámparas sin servicio sin ser solucionadas:” y agrega: “La ineficiencia en la prestación del servicio de AOM (administración, operación y mantenimiento) del Alumbrado Público obedece a la falta de estructuración de un modelo de AOM que garantice la eficiencia y eficacia en la prestación de este servicio por parte del municipio, (…).”

Este escenario de ineficiencia generalizada tiene una desagradable semejanza con el que se montó como preámbulo para la lamentable inclusión de un socio estratégico y la pérdida del control de nuestra Empresa de Energía. Y, como entonces, ya un secretario del Municipio dejo la sensación, en el Concejo de Pereira, de que el servicio de alumbrado público es un caos incorregible por la ciudad, además, el estudio de “Právne Consulting Group” recomienda, con argumentos muy discutibles, la búsqueda de un socio estratégico.

La diferencia ahora es que el impuesto de alumbrado público, que debemos pagar haya o no iluminación, produce unos $18.000 millones anuales, dinero suficiente para renovar su infraestructura y para operarlo, de manera eficiente, sin necesidad de socio estratégico.

Esto, si se buscara favorecer a la ciudad con una renta fija, apreciable, en lugar de dividir las ganancias de la operación con un eventual socio innecesario, del que se dice, está listo para aparecer.