La Realpolitik

Julián Cárdenas Correa

Columnista

Recuerdo que cuando era profesor de geopolítica, cuando se llegaba a la explicación de este concepto, que surgió en Alemania en el siglo XIX; como por arte de magia se entendían por parte de los estudiantes, gran parte de los conflictos que a veces se nos antojan inexplicables.

Lo que algunos interpretan, pretendiendo neutralidad, como conspiraciones; en el mundo de la geopolítica son intereses nacionales, intereses prácticos, decisiones amorales, es decir, realpolitik.

Si se busca la causa subyacente de algunas decisiones, con la lente de esos intereses “prácticos”, quizás entenderemos muchas de las cosas que pasan.

Por ejemplo, en redes sociales circulan dos tuits, uno de la actual Ministra de Transporte y otro del actual Superintendente de industria y comercio, en donde criticaban hace sólo un par de años a los taxistas, y no ahorraban elogios para Uber. Hoy, en el gobierno, hacen lo contrario.

A veces usamos la vara de la coherencia y de la defensa de los principios para juzgar algunas acciones. Por ejemplo así como cuestionamos que un defensor de la moral y la ética, invada el carril del Megabus y cuando lo detienen las autoridades diga “Es que usted no sabe quién soy yo”; también cuestionamos que defensores de Uber de hace dos años, hoy lo proscriban.

Pero si aplicamos la lente de la realpolitik, quizás no debamos criticar por incoherentes a la Ministra Orozco y al Superintendente Barreto. Con las marchas, la inconformidad generalizada, los asesinatos de líderes sociales, entre otros tópicos que copan la atención de los colombianos, ¿podemos imaginarnos que los taxistas se unieran a los bloqueos?

Si algo ha permitido que “convivamos” con las marchas y los paros que iniciaron el 21 de noviembre de 2019, es precisamente eso, que el transporte urbano no se ha unido a tales manifestaciones. Sino, otro sería el nivel de presión.

Entonces negociar con los taxistas que salga Uber, es simplemente una cuota de sacrificio, que el Gobierno de la economía naranja puede soportar; comparado con un paro de taxistas que no.

Preocupa eso sí, las declaraciones del líder del gremio de los taxistas, cuando dice sin tapujos que van a por las patinetas, o sea, tras los que deseen… Pero igual, mientras las marchas sigan, la estrategia obliga a dejar tranquilos a los taxistas. Es simple cuestión de cálculo.

Siempre habrá un ganador subyacente. Disipar esa opacidad es el reto que tenemos, no para ir en contra de las decisiones, sino para entender que en el ajedrez del poder, los que a veces se sienten ganadores, como en este caso los taxistas; son simplemente fichas que se están moviendo en un tablero.

Y como fichas, están expuestos a que otro jugador las toque, las mueva, juegue con ellas, las manipule.

¿En qué coincide la realpolitik del gobierno con el tema Uber, que coincide con su más acérrimo contradictor, Jorge Enrique Robledo? Hoy ya lo sabemos, Robledo será candidato a presidente en 2022, y necesitaba la “victoria” sobre Uber para reclamarla como propia y aprovechar el momento para anunciarlo.