La historia de un pueblo a traves de un libro

Ramiro Tabares Idárraga
Columnista

La memoria e identidad de los pueblos se da a través de las manifestaciones culturales inherentes a su propia historia, donde prevalecen aspectos relacionados con su etnia, economía, formas sociales y asociativas; pero sobre todo de que manera esos ciudadanos conviven con sus mitos, leyendas y relatos que encierran la historia de su localidad.

Relatos de mi pueblo, mitos, leyendas y memorias de Quinchía, villa de los cerros o más conocida como perla de norte, de los escritores Jorge Alberto Uribe y Sara Patricia Tapasco, compila y recrea el pasado mágico de esa comunidad, lo articula en un contexto actual y  da visos para un mejor futuro de esa bella localidad, orgullosa de su ancestro indígena, su herencia caucana y sobre todo su linaje antioqueño. Fueron paisas trashumantes y negociantes los que llegaron al valle de los umbra con sus conocimientos en minería, agricultura y artesanía; y de esa fusión nace la estirpe quincheiña con sus improntas particulares, donde el sentido de pertenencia y civismo son estandartes de una raza altiva, constructora de paz a pesar de haber tenido la guerra en sus patios y zaguanes.

Es un relato costumbrista, propio de la literatura colombiana. Sus capítulos son un camino por la historia de hechos y personajes. Hay espacio para el bobo del pueblo, para el líder comunal, para los alcaldes famosos por sus alcaldadas y hay lugar para sus médicos tradicionales, líderes comunales, artistas y hasta para los políticos tradicionales mentirosos y enredadores de unos votantes cada vez más exceptivos.  No se olvida la comida típica, los refranes, los agüeros y creencias populares derivados de las tradición oral y sobre todo por el papel de los misiones católicos de burgos llegados en la mitad del siglo XX como evangelizadores de la paz y que les correspondió tratar con personajes de la talla del temible Capitán Venganza.

Hay un capítulo especial para los tiempos de violencia vividos, pero afortunamente superado. La violencia es un símbolo pedagógico para sembrar paz y esperanza en las nuevas generaciones. La historia no puede repetirse. Este Municipio le apuesta al progreso y desarrollo: Las administraciones municipales han canalizado recursos para mejorar la infraestructura vial, de servicios, turística y hotelera en un esfuerzo en generar empleos y rentabilidad para el campo. El comercio se ha multiplicado, las ideas de negocios y nuevos emprendimientos dirigidos por jóvenes son una respuesta positiva a las necesidades de la  región. Por lo anterior, visite Quinchía la perla del norte y si no puede léase esta bella obra literaria.