La feria de las vanidades

Mario Vargas Muñoz

Columnista

La administración anterior del ex gobernador Sigifredo Salazar pasa a la historia como la mas gastona en programas  publicitarios y la de los mayores escándalos de corrupción, como si no fuera poco tener ya bajos indicadores sociales, pérdida de productividad del agro, alta inseguridad y baja competitividad.

El ex mandatario gastó tiempo y recursos para alimentar su ego, concentrar un grupo de asesores áulicos, engordar los medios con campañas poco efectivas y hacer viajes exóticos al exterior cuyos resultados concretos no se ven por ninguna parte. Creó una emisora a su imagen y semejanza y como cualquier dictador del siglo XX desde el anochecer hasta el amanecer su voz sonaba mas que la de los cantantes. Se volvió hasta periodista y presentador como si no tuviese altas responsabilidades del estado sobre todo para impactar esas comunidades rurales de Quinchía, Guática, Mistrató y demás municipios sumidos en la pobreza y abandono estatal; allí las gentes mueren de hambre, y no hay  atención médica.

En el HUSJ y la Cárder mantuvo una interinidad vergonzante de cuatro años, permitiendo el saqueo sistemático de ambas entidades que fueron su caja menor  y la de sus aliados políticos a quienes cobijó y protegió. Estas entidades tan valiosas por sus objetos sociales desviaron su curso, no atendieron a sus miles de usuarios y hoy están quebradas e intervenidas por el gobierno central como reflejo del mal manejo. Entidades serias como Vigía Cívica, columnistas y dirigentes políticos se cansaron de denunciar y solo al final de su gestión la Contraloría General les dio la razón al hacer públicos los hallazgos.

Se espera que la CGR actúe de manera pronta y decidida, que dé traslado a los entes de control por los hallazgos especialmente de tipo penal y disciplinario, que se dicten medidas cautelares para proteger los recursos públicos. En fin, que haya una acción contundente frente a tan graves hechos.  A propósito del tema en campaña el gobernador Tamayo prometió operación salvamento para el HUSJ, pero instaló una mesa técnica para hacer seguimiento al tema y allí aparecen los mismos funcionarios de Sigifredo y compañía responsables de la penosa situación. A propósito del gobernador Tamayo no cayó bien el nombramiento de la hija de Octavio Carmona en la dirección departamental de cultura, se le olvidó lo que prometió en campaña y lo que dijo en la posesión; el sector cultural que se la jugó por él quedón viendo un chispero y la provincia seguirá en el olvido.