la familia como política pública

Walter Benavides Antia

Columnista

No hace falta tener ordenanzas, ni acuerdos, ni tanta política pública individualizada. Con una bastaría. La PP de la Familia. Para ello se deben implementar algunas estrategias, para mejorar las condiciones de vida de las mujeres, (en el marco de la Política Pública de Equidad de Género); el fortalecimiento de capacidades de niños, niñas, adolescentes y jóvenes; la atención del adulto mayor; la prevención de la migración desordenada y la atención al migrante y sus familias; la atención integral a las personas con discapacidad y sus cuidadores; y el desarrollo de acciones entorno a la seguridad alimentaria. Como contribución al fortalecimiento de una PP familiar, departamento y municipios deberían desplegar acciones con niños, niñas, adolescentes y jóvenes, mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad, y con los mismos en situación de migrantes.

 

El desarrollo de la PP de familia se implementaría mediante cuatro estrategias: 1. Difusión de la Ley 1257 del 2008, Prevención de la violencia contra la mujer e intrafamiliar y rutas de atención. 2. Formación de mujeres y sus organizaciones, donde se reconozca el papel de la mujer en el desarrollo social y político del departamento. 3. Jornadas de promoción de la equidad de género, derechos de la mujer, incorporación del lenguaje no sexista, el reconocimiento a las mujeres, la promoción del desarrollo integral dirigidas a docentes, estudiantes, funcionarios públicos, lideres mujeres en situación de vulnerabilidad.

 

De igual forma se debe incluir un programa a madres gestantes, propiciándoles las herramientas necesarias para construir sus proyectos de vida. 4. Desarrollar acciones de formación y capacitación a mujeres y sus organizaciones para la productividad con el fin de ofrecer herramientas para que establezcan sus propios negocios.

 

En cuanto a la población adulta mayor, debe brindársele asesoría y asistencia técnica para la aplicabilidad de la ley y el seguimiento a las transferencias efectuadas a los municipios por concepto de la Estampilla Pro-Adulto Mayor. Estas estrategias deben estar orientadas al desarrollo de acciones recreativas, ocupacionales y de terapia ocupacional que permitan la promoción, participación y la garantía de derechos de las personas mayores, que ya somos el 11% de la población del departamento.

 

Así mismo, se deben apoyar con dotación, los  grupos de adulto mayor y Centros de Vida que les permita su integración social y comunitaria para la participación. De igual forma, deben establecerse convenios con el ICBF para el suministro de un complemento nutricional bienestarina. Con relación a la migración, se deben desarrollar acciones de formación, orientación y prevención, tendientes a la prevención de la migración irregular y los fenómenos conexos como es la trata de personas.

 

En este proceso se debe involucrar instituciones como Migración Colombia, Cancillería de Colombia, Defensoría del Pueblo, Registraduría Nacional del Estado Civil, Administraciones municipales e ICBF, entre otros.

A manera de conclusión. El Departamento y algunos municipios, tienen muchas PP. Con una sola, la PP de Familia, bastaría. antia53@gmail.com