Interés general por encima del particular

Jorge Eduardo Murillo

Columnista

La corrupción tan cacareada palabra que cada vez crece a pesar de ser de las más utilizadas, nunca será combatida si el colectivo popular no entiende su causa raíz. Todo el mundo la quiere combatir, todos los candidatos dicen que la acabarán, todos los opositores la utilizan como frase de trabajo, la gente no vota por esa palabra, la gente evade los impuestos por eso y los políticos son odiados por esa renombrada palabra. La gente no se cansa de diagnosticar ese fenómeno en los mentideros políticos, en los clubes, en los cafés, en las campañas. Los medios de comunicación dejaron que esa palabra se convirtiera en la palabra más mencionada sin que la dañina retórica de los soñadores pueda dar con la solución. Como es posible que nadie de con los pasos pragmáticos para combatirla si todos sabemos cómo se practica, todos sabemos cómo se cocina y todos sabemos cómo se consigue la tan anhelada comisión de éxito. Y lo peor del caso, todos sabemos cómo se logra sin que los organismos de control la erradiquen. Dentro de todas las posibles soluciones tan mencionadas cada que hay elecciones y cada que se quiere desprestigiar a un gobernante, surgen muchas causas, pero nunca finalmente se logra una solución, o en algunos casos son acciones paleativas sin que el remedio haga efecto. Lo peor del caso es cuando los solapados privados, dizque ajenos a la política, son los que ofrecen la mermelada a funcionarios públicos y políticos. Concretando la solución una de las mayores causa raíz de la corrupción es cuando el interés particular está por encima del interés general. Los países que han avanzado y tienen mejor calidad de vida y menos pobreza, han impuesto el interés general por encima de todo. Así muy pocos beneficiados con la corrupción son colocados a un lado. En Colombia muy pocos hacen que las vías, la infraestructura y los POT los beneficien a ellos dejando a las ciudades con lentos crecimientos. Los grandes proyectos no prosperan porque a pocos no los beneficia. El turismo es pobre en logística, la infraestructura no es de gran envergadura y la educación es lamentablemente poca frente a la necesidad. A los políticos les interesa la pobreza y la ignorancia para poder manipular las soluciones a costa de los votos. O sea que una de las soluciones, ahora que inician los nuevos gobernantes, es que siempre el interés general de millones prime sobre un muy poco porcentaje de particulares y políticos que tienen el país a una muy poca velocidad de crecimiento con presupuestos mínimos a costa del enriquecimiento de pocos.