Homenaje póstumo a María Elena Jiménez de Crovo

Marta Elena Bedoya Rendón

Columnista

Tuvimos la oportunidad de conversar con la Señora Maria Elena Jiménez de Crovo, a propósito de  celebrarse los 60 años de la conquista del Movimiento Sufragista de Mujeres colombianas del derecho para la mujer a elegir y ser elegidas, del cual hizo parte la Exministra del Trabajo quien nos recordaba: “Fue una gran lucha no  solamente por el derecho del voto sino por lograr el imperio de la libertad y la democracia”.

Rendimos un Homenaje póstumo a la Señora María Elena Jiménez, recordando aquella rica conversación, en donde nos relataba el trabajo de ese grupo de mujeres que lucharon contra la dictadura de esa época, del llamado Movimiento Sufragista de Mujeres colombianas, que trascendieron en su tarea de lograr para las mujeres la igualdad política, muchas de ellas relegadas al anonimato porque el centralismo de la información en ese momento era de Bogotá y no salía de Bogotá y sigue sin salir de allí, como se observa en la mayoría de los escritos realizados a propósito de la celebración de los sesenta años del sufragio de la mujer en Colombia.

Señalaba la exministra: “El acto legislativo de la Asamblea Nacional Constituyente tenía un propósito absolutamente definido, la reelección del General Rojas, la continuidad de la dictadura. Ese acto fue letra muerta, a la mitad de su mandato, las fuerzas políticas que entonces estábamos en la lucha contra la dictadura, contra la tiranía, mal versaron esa posibilidad.

“Llega a la dirección del Partido Liberal,  Alberto Lleras Camargo, quién regresaba de ser Secretario General de la OEA, asumiendo la dirección en clandestinidad de su partido e inicia todo lo que sería el proceso que tendría como tarea la caída de la dictadura. Se conformaron lo que él llamó los cuadros de la clandestinidad, con gran participación de la mujer y se me dio la responsabilidad de ser la directora del partido Liberal del Norte de Santander”·.

“Comienza el diseño del plebiscito, en donde, por iniciativa del presidente Alberto Lleras Camargo,  se incluye en el texto, el derecho al voto de la mujer, al ejercicio real de su derecho a elegir y ser elegida”.

Así fue posible entonces, que las fuerzas mayoritarias democráticas del país impusieran el logro del sufragio para las mujeres después de una lucha muy grande que no se reducía solamente al derecho del voto, sino, al imperio de la libertad y la democracia porque entendíamos que la verdadera democracia no puede concebirse sin la participación efectiva de la mujer. Posteriormente viene el Frente Nacional, un reversazo”.

“Descanse en paz”