Herejías

Juan Manuel Buitrago

Columnista

Yo creía estar equivocado en mis recomendaciones porque en muchas oportunidades el paso del tiempo ha desmentido mis vaticinios y siempre he tenido la precaución de limitarme a presentar mis puntos de vista como análisis discutibles y no como verdades reveladas, sin embargo, al leer la columna del exvicepresidente Vargas en El Tiempo pude comprobar que mis opiniones son compatibles con las de expertos mejor informados.

En nombre de la ciencia y en nombre de los derechos de comunidades oprimidas se ha instrumentado un aparato de negocios para abogados y de propaganda política para demagogos que está frenando la construcción de obras de infraestructura necesarias para superar el atraso y que impide el aprovechamiento de territorios aptos para la agroindustria o la minería. Las llamadas consultas obligatorias introducidas como mico en un acuerdo laboral con la OIT son tan perjudiciales que hace tiempo hemos debido iniciar los trámites para terminar ese acuerdo.

Ante la necesidad de un nuevo impuesto destinado a construir carreteras, después de pasar el impuesto a la gasolina creado con ese propósito a los fondos comunes destinados a gastos de funcionamiento, se creó la figura de las concesiones que se autofinanciarían cobrando peajes. El gobierno privatizó la construcción de redes viales. No decretaron nuevos impuestos pero ahora  pagamos mucho más  a especuladores y debemos evaluar esa solución.

Las corporaciones autónomas se crearon para resolver el litigio que se presentaba cuando en una zona geográfica homogénea se mezclaban competencias legales entre los departamentos limítrofes y resultaba conveniente que delegaran su autoridad en un ente que no fuera entorpecido por intereses regionales. El mecanismo copiado del existente en los Estados Unidos   acabó siendo un nido de corrupción burocrática y de negociados con licencias ambientales. Es una mala copia que debemos reinventar.

Ni una nueva autopista ni una nueva cárcel entrarán al servicio en el corto plazo. Para resolver problemas de congestión debemos poner vigilancia y control en la vía y adecuar edificios ya existentes para convertirlos en centros de detención provisionales. Ni el gobernador ni el alcalde me pararon bolas. Deberían gestionar con Mintransporte un poder delegado para asumir el control como policía vial con personal local y empezar a buscar edificios desocupados que puedan remodelarse para convertirlos en centros de detención.

El alcalde insiste en no cobrar valorización hasta no actualizar el predial para evitar tributación injusta o excesiva. Crearía empleo y aceleraría el proceso de actualización si emprendiera un censo de construcciones para confrontar su avalúo actual para pago de impuesto con un avalúo real. El aumento del recaudo financiará de sobra lo que invierta en el censo.