Herejías

Juan Manuel Buitrago

Columnista

Una  tarea que podría justificar la existencia del  columnista  es la búsqueda de la racionalidad oculta negándose a aceptar que los acontecimientos que se repiten o las situaciones inaceptables que se perpetúan ocurren “porque si “ (en Inglés “just  because”).

Trump no envía unos marines para tumbar a Maduro, Putin no envía a sus empresarios petroleros para recuperar la producción de Venezuela, los militares venezolanos de espíritu mercenario no buscan aliarse con las multinacionales capitalistas. Eso me parecía inexplicable hasta leer un informe – que pasó desapercibido- en donde un experto presenta la realidad sobre las inmensas reservas petroleras de Venezuela: el petróleo comercializable fue extraído en el pasado y lo que abunda en el subsuelo es un petróleo  pesado de poco valor comercial mientras haya en el mercado oferta de petróleos livianos. Ni a Trump ni a Putin ni a las multinacionales les interesan esas reservas y a los militares les va mejor por el momento  aliados con narcotraficantes y con productores ilegales de oro.

Antes de continuar, una breve explicación financiera. Cuando yo sembraba palma africana en Tumaco un muchacho bogotano emprendedor andaba por la costa nariñense negociando madera. La plantación que yo manejaba necesitaba ampliarse y para eso se requería  tumbar el bosque nativo. El negociante hizo las cuentas y el costo de sacar la madera era mayor que el precio de venta,  era mejor negocio quemar los árboles que tratar de aprovechar la madera. Yo no le metí candela al monte, claro está,  recuerdo esta anécdota para ilustrar a los lectores acerca del falso concepto de riqueza que tiene la gente desinformada  cuando valora reservas que no es negocio explotar.

Regresando  a Venezuela el asunto vuelve a ser el de la guerra perdida con el narcotráfico. Si no se legaliza la producción de coca para volver su cultivo y comercialización un negocio poco atractivo Venezuela seguirá  igual y nos seguirá despachando refugiados y en Colombia  la estrategia vergonzosa  del presidente Santos de amnistiar a  las FARC  resultará al final de cuentas  tan inútil como la de los que amnistiaron paramilitares buscando el mismo objetivo de acabar con el brazo armado del narcotráfico.

El narcotráfico y las concesiones viales llegaron para quedarse y mientras la opinión pública que con su voto impone gobiernos no vea clara esa causa de los problemas que impiden establecer en Colombia un modelo eficiente de desarrollo económico seguiremos jugando a la mentira de que no somos iguales a  Corea “porque si” o mejor dicho “porque no”. O imaginándonos que llenando el país de universidades vamos a superar  el atraso tecnológico que ingenuamente consideramos  único responsable de nuestro subdesarrollo industrial.