Escampavía

Juan Guillermo Ángel Mejía

Columnista02

Alfredo Hoyos y Hernando Ramírez son dos dignos representantes de nuestra provincia, hombres trabajadores, creadores de riqueza y defensores de nuestra tierra y de sus gentes, quienes los hemos conocido desde siempre damos fe que la condecoración que les ha entregado el presidente Duque es bien merecida y quedan en el pecho de quienes si pueden portarla con orgullo y sin tacha, gracias presidente por hacer este merecido homenaje a dos de nuestros mejores.

 

Dice el señor gobernador que se llegó a un acuerdo por medio del cual el peaje de Cerritos será administrado por el Infider, en una operación pública en la cual participarán la alcaldía de Pereira, Invías, la ANI y la Gobernación de Risaralda con el Infider(sic) acuerdo que contó con la aprobación de todos los gremios y entidades cívicas.

 

Hemos venido sosteniendo que la ciudad y el llamado Eje Cafetero están sitiados por los peajes más caros del país, que el impacto que para el desarrollo y la economía de la región de estas barreras impositivas debe medirse para establecer políticas públicas que resulten en un mayor beneficio para la región, esto claro no significa que no queramos ni necesitemos vías seguras, rápidas y que sirvan de vínculo para que los productos y las gentes se puedan comunicar de la mejor manera posible, pero bueno es culantro pero no tanto.

 

La realidad es otra, seguimos pagando peajes de consTrucción cuando las vías proyectadas y concesionadas se quedaron a medio hacer, ni la carretera que nos une con Armenia se terminó, ya que solo dos terceras partes de ella fueron construidas en doble calzada y otro tanto pasa con la carísima que nos conecta con Manizales sembrada de dos peajes muy caros y para qué hablar del peaje de Cerritos que ya completa más de cincuenta años sin que se construyan cruces seguros y alternativas a los desastrosos trancones de la vía en cuestión.

 

Ahora bien, mejor los peajes manejados por la región que en manos de terceros, de eso no nos cabe duda y mejor si para en su control intervienen tantas entidades, pero falta mucha información, ¿cuanto de lo recaudado realmente quedará disponible para atender necesidades del departamento, por cuanto tiempo se renovará el cobro del peaje, cuales las tarifas que permitan una mantenimiento adecuado de la vía y cuánto se destinará para subsidiar otras carreteras?.

 

No puede ser nuestro departamento la cenicienta del país, recibimos muy poca ayuda para nuestros proyectos de comunicaciones y desarrollo, las comparaciones siempre son odiosas pero necesarias, pero no nos vamos a detener en esas cuentas que son del dominio público, si queremos insistir en que se hace necesario más acción coordinada de nuestras fuerzas vivas, no podemos seguir presenciando una clase parlamentaria actuando como si no existieran necesidades que requieren de la atención de todos y menos la actitud de algunos de ellos que hacen oposición ignorando las obras públicas de beneficio social, los egoísmos y vanidades son nocivos para el departamento y la región, otro tanto pasa con lo que ha venido pasando con los gremios que requieren, como repite un meritorio y corajudo empresario, de una reingeniería que los haga más comprometidos pero sobre todo más eficientes en lo que respecta a la presencia frente al gobierno central.

 

Una asociación del sector privado con el público, como lo hacen nuestros vecinos es saludable y para rematar cero tolerancia con el alegre manejo de los recursos públicos, cero tolerancia con el vandalismo y la violencia y ciento por ciento de solidaridad y unión de fuerzas.