En el Eje Cafetero, ¿hasta dónde vamos juntos?

James Fonseca Morales

Columnista12

Entre los nuevos mandatarios territoriales del Eje Cafetero se han visto señales que podrían presagiar un espíritu de trabajo unificado.

 

Aunque ya estamos irrenunciablemente ligados por los lazos de la historia y, entre otras, por la región Administrativa de Planificación, RAP, del Eje Cafetero y por la conformación de la Plataforma Logística del Eje Cafetero, empresa que ojala conservara el equipo de trabajo que ha logrado tanto en tan poco tiempo; es necesario allanar el camino de la integración dejando claros los propósitos conjuntos y los intereses individuales de cada comunidad, para evitar tropiezos que puedan obstaculizar o derrumbar las intenciones de actuar unidos.

 

Dentro de los escollos previsibles, el tema de los aeropuertos es uno de los que puede generar mayores y más irreconciliables divergencias y ya fue puesto sobre la mesa por los gobiernos de Manizales y Caldas que piensan que el Aeropuerto de Palestina debe ser un proyecto regional.

 

Desde 1995, los dirigentes caldenses pregonaban la urgencia de construir un nuevo aeropuerto en Caldas, apoyados en un estudio que aseguraba que el Aeropuerto Matecaña sería insuficiente en el año 2.000.

 

Los gobernantes pereiranos de la época, en muchas ocasiones testigos de las presentaciones de “Aeropalestina”, nunca advirtieron que el propósito de la comunidad de Pereira era mantener su aeropuerto en funcionamiento.

 

Casi dos décadas después del año pronosticado para su cierre, Matecaña cuenta con una de las 4 pistas certificadas de Colombia, acaba de terminar la construcción de una nueva terminal de pasajeros, tiene en operación el más moderno sistema ILS del país y en 2019 movió 1´914.000 pasajeros, con un incremento del 4,64% sobre el año anterior y una proyección, para 2020, superior a 2 millones de pasajeros. Desde nuestro aeropuerto operan rutas domésticas directas a varias regiones del país y además de los actuales vuelos internacionales a Estados Unidos y Panamá, con conexiones a todo el mundo, se ha anunciado uno nuevo, directo a Santiago de Chile, con conexiones a toda Sur América.

 

El Quindío, por su parte, también tiene un aeropuerto funcionando, que la AEROCIVIL está modernizando. Allí se acaba de terminar una nueva torre de control, que entrará en funcionamiento en el primer trimestre de este 2020, junto con una terminal internacional. 

 

Uno de los propósitos que sí nos permitiría el desarrollo conjunto es el turismo. Aunque el Quindío tiene una apreciable ventaja, los tres departamentos cuentan con valiosos atractivos y en la actual coyuntura, donde en todos los medios se viene hablando de accidentes, desorden y malos tratos a los turistas en la Costa Caribe; poder ofrecer servicios turísticos de alta calidad en toda la región, podría convertir, en poco tiempo, al Eje Cafetero, en el primer destino nacional.