“El caballero de la televisión”

Rubén Darío Franco Narváez

Columnista

La eterna es la vida del espíritu, la del cuerpo es transitoria y pasajera. Cuando el cuerpo muere, el alma vuelve a la vida eterna.” Allan Kardec –filósofo francés-.

Hoy, sábado 11 de enero 2020, hace un cuatrienio, el alma de Carlos Muñoz Sánchez ocupa papel protagónico en el espacio sideral; pero su nombre está registrado como “El mejor actor del siglo en Colombia”, rodeado de 47 diplomas, 227 condecoraciones y 520 distinciones.

El 11 de enero 2016, su única hija Manuela Muñoz Ángel, despidiéndolo de la vida terrena, dijo: “Carlos Muñoz fue el mejor padre, el mejor esposo, así lo afirma mi mamá. Pero ese hombre que ustedes veían en la televisión, con esa gran ternura, ese era él. Ese es el padre que yo voy a tener siempre”.

El 15 de junio de 1954, tres días después de inaugurada la televisión en Colombia por el general Gustavo Rojas Pinilla, Carlos Muñoz Sánchez (a sus  11 años de edad) inició el recorrido como actor, prolongado ininterrumpidamente por seis décadas.

Su profesionalismo y rectitud fueron los dos ingredientes principales para que fuera identificado como “El Caballero de la Televisión en Colombia”. Las líneas de éxito, se extienden allende de nuestras fronteras, con sus actuaciones estelares en: “Pero sigo siendo el rey” (Adán Corona); “San Tropel” (Padre Pío V Quintero)  y “Caballo Viejo” (Epifanio del Cristo Martínez).

Se ganó la vida honradamente; amaba su trabajo y cundía la angustia por sus compañeros de oficio. En agosto del 2014, en declaraciones a diversos Medios de Comunicación, expresó: “La situación hoy sigue siendo la misma del pasado, porque no tenemos prestaciones sociales, servicios médicos, cesantías, ni jubilaciones, ni pensiones, nada… en este país seguimos en lo mismo. Hoy tengo 70 años de carrera y yo no tengo nada. Si yo me enfermo y tengo para ir al médico, voy, y puede que me salve. Si no tengo dinero me muero por cuenta propia”.

Fue un hombre carismático, amigable y de fino humor, así lo aprecié en un largo diálogo que sostuve, a finales de 2007, con “El Caballero de la Televisión Colombiana” Carlos Muñoz Sánchez, en Dosquebradas donde recibió un merecido homenaje por la Fundación Charlot (Dirigida por Fabián Augusto Aristizábal Vásquez).