Contratación por horas

Jairo Arango Gaviria

Columnista

Mucho ruido ha causado en Colombia, la exministra de trabajo, Alicia Arango, con sus declaraciones sobre la necesidad de cambiar el concepto de la forma de trabajo, regular y periódico, por el que las empresas contratan por horas los servicios profesionales, y en esa misma proporción se cancelen los honorarios, utilizando la medida de horas laboradas, horas canceladas. Dijo la ministra Arango: “Colombia tiene que cambiar su forma de contratar. Por ejemplo, a un ingeniero de sistemas no se le necesita todo el día en la oficina, sino dos horas, y cotiza por las dos horas”. Al respecto Edgar Ruiz, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Sistemas, conceptuó: “Las declaraciones de la ministra Arango están dadas en un contexto equivocado, pues en ninguna parte se puede desarrollar un proyecto tecnológico en un tiempo limitado. Los proyectos tienen más tiempo y van según los requerimientos del cliente. En caso de que se trabaje por horas, los trabajadores deben cumplir con un perfil, pero tenderán a solucionar problemas muy puntuales”.

Es que la forma en que lo propuso y planteó la ministra Alicia Arango, no solo está descontextualizado, sino que no admite matices. Si lo que quiso decir la ministra es que adicionalmente al trabajo formal y ortodoxo de días y semanas trabajadas por los profesionales de distintas formas del conocimiento, se le adiciona a que en algunos casos, trabajos puntuales sean contratados por horas, como en el caso de algunos profesores universitarios, a los que les paga por hora clase dictada, no hay problema; es más, ya existe en el país como forma de trabajo, sin que el profesional obtenga por ello, prestaciones sociales adicionales al ingreso pactado por hora, o producto realizado.

Pero, si de lo que se trata la propuesta, es la de reemplazar el trabajo profesional de algunas áreas (Sistemas, medicina, educación formal, y otros), no tendrá en el futuro próximo ninguna posibilidad de salir adelante, porque a diferencia de los resultados que se esperan de progreso para el país, solo traerá incertidumbre y violación de los derechos humanos, laborales, y ameritará una nueva constitución.

Claro que en todo el mundo civilizado hay ejemplos de trabajo por tiempo y por objetivos, sobre todo en el caso de investigaciones científicas y tecnológicas, pero ninguna de dos horas. Menos aún, donde el trabajo formal con derecho a todas las prestaciones sociales, haya sido reemplazado por trabajaos temporales y ocasionales. Aquí la ministra tendría que aclarar que es lo que de verdad quiso decir, para evitarle al presidente Duque, tanto desgaste a causa de las improvisaciones, descontextualizaciones y opiniones sin ninguna sustentación diferente al ánimo de figurar. Decir igualmente, y a renglón seguido que estos cambios laborales, van a conducir a modificar el sistema pensional, sin que sea una reforma pensional, no solo es cantinflesco, sino inapropiado para un país donde hay tanta sensibilidad a cualquier manifestación que vulnere sus conquistas y  derechos laborales. Quizás la Ministra Arango tenga mayores aciertos con la Cartera del Interior, al empezar por sugerir que el Congreso trabaje por horas, y así mismo se le remunere.