¿Como evitar la quiebra- virus?

Alvaro Ramírez González

Columnista

Desde ya los gobiernos, los asesores económicos y las autoridades en general de todo el planeta, deben estar pensando, midiendo, simulando y planeando las decisiones y medidas económicas para evitar la quiebra de sus economías después de tener que parar bruscamente todo el aparato productivo, en busca de una cuarentena drástica que salve al mundo de la masiva muerte de centenares de millones de personas.

 

Era lo correcto, era lo que había que hacer; parar el aparato productivo y la vida social de la gente para buscar un aislamiento que los protege del contagio de ese COVID-19 o Coronavirus, que tiene la gravedad de ser fácilmente contagioso y entonces viene el crecimiento exponencial de contagiados y muertos. Italia y España son una clara muestra del brutal crecimiento de esta peligrosa pandemia.

 

Hay cuatro protagonistas o actores en la vida económica de una comunidad o un país en este caso. El gobierno, las empresas, la banca y los trabajadores.

 

Cualquier paquete de decisiones para mitigar o amortiguar esta dura paralización del aparato productivo debe empezar por proteger a los más frágiles que son los trabajadores; después hay que cuidar que las empresas no quiebren y finamente que la banca y el gobierno sobrevivan aún sean quienes más duro deberán recibir el golpe de este “frenazo en seco!”

 

Deudores y acreedores son al final “socios” en esta vida económica lo escribía mi viejo amigo y colega de alcaldía y de columna en él periódico, Rodrigo Ocampo Ossa.

 

Nayib Bukele, es un joven presidente del Salvador y acaba de plantear una fórmula inteligente, fácil de aplicar de inmediato, y que no le regala nada a nadie.

 

Aplaza todos los pagos por tres meses, para darle tranquilidad y calma a todos los actores económicos, pero una vez transcurrido este tiempo que debe coincidir con la solución a la pandemia del virus, todos deberán pagar lo que deben y les aplazaron, pero diluido en el mediano plazo y añadido a las cuotas y pagos normales, de todos.

 

Bukele por un decreto de emergencia económica que lo reviste de autoridad única, ordenó la suspensión de todos los pagos. Se suspenden por tres meses el pago del agua, de la luz, del teléfono, del celular, del cable. Se suspenden también por tres meses las deudas comerciales con proveedores, los créditos bancarios, créditos hipotecarios, cuotas de carros y motos. Se suspenden igualmente por tres meses el pago de los arrendamientos, créditos personales, créditos de emprendimiento y tarjetas de crédito. Y finalmente se suspenden por los mismos tres meses el pago de todos los impuestos, municipales, departamentales y nacionales.

 

“Correr la arruga”, le dicen en Venezuela, pero no hay duda de que el joven presidente de El Salvador ha lanzado una fórmula integral de aplazamientos consentidos y ordenados por la ley, que van a evitar muchas quiebras y le darán tranquilidad a todos los actores económicos de ese país. Pasado este tiempo se acordará entre deudores y acreedores el pago diferido de esa deuda que se aplazó.

 

Todos ganan, nadie pierde y no hay angustias no desesperos en la economía. Felicitaciones presidente Bukele. ¡Su fórmula será copiada por todos los países de la tierra!

alragonz@yahoo.es

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