Comité de Paro o Presidente… ¿quién gobierna?

Jaime Castaño Torres

Columnista

Con dolor de colombiano y aunque me lluevan rayos y centellas, hago esta pregunta porque escuché el pasado martes que los del Comité de Paro llaman a otra parálisis para el 21 de enero con el argumento de que el Gobierno decretó la Reforma  Tributaria, fusionó empresas financieras y no suprimió el Esmad que controla los atropellos que ellos hacen en sus manifestaciones y no sé qué más.

Pregunto: ¿Es obligación del Gobierno conceder todo lo que se pida? No creo. Pregunto: ¿Pueden los dirigentes del paro del que no participan mas de 30 mil personas paralizar las labores de los otros treinta millones de colombianos que no participamos porque tenemos que trabajar para subsistir? ¿Es válido que un gobierno aculillado por las protestas se limite a dilatar conversaciones que a nada conducirán? No creo. Me parece torpe, tedioso y dañino.

Voté por Duque para Presidente con la esperanza de que gobernara para las mayorías. Acepto las peticiones adecuadas y respetuosas pero menos la de acabar con el Esmad porque es la única manera de controlar los actos vandálicos desastrosos que se producen en cada marcha que hacen los señores del paro.

Las peticiones adecuadas deben partir de la justicia, pero no quiere decir que el Gobierno tenga forzosamente que atender a todas las peticiones. Los manifestantes son empleados públicos que al final de cada negociación lo primero que piden es que no los sancionen por su acto ilegal… y siempre se lo conceden. Pero el grueso de la población no tiene esa prerrogativa y si no llegan al trabajo los pueden despedir por abandono del cargo y no pueden llegar porque esos pocos no dejan circular los buses para su movillización. Recordemos las imágenes de bogotanos caminando casi media noche para llegar a sus casas por falta de medios de transporte paralizados por esos pocos para salir a las dos horas a emprender otra marcha larguísima para trabajar al día siguiente. Es un atropello que no se puede tolerar más.

No digo que convocamos a que los buenos marchen o hagan contra marchas primero porque se produciría un enfrentamiento fratricida. Segundo, porque si van a marchar no pueden ganar el pan porque a ellos no les pueden pagar si no trabajan. Aquí es donde tiene que definirse si gobiernan los del paro o gobierna el Presidente que elegimos diez millones de colombianos. Creo que debe ser el segundo porque pidió que lo eligiéramos para ese fin. Luego si buscó el cargo que lo ejerza con dignidad haciendo respetar los derechos de las mayorías ante las fútiles pretensiones de los manifestantes. Creo que ya fue bastante el daño sufrido por la economía del país, por los comerciantes y por los trabajadores en los tres últimos meses de 2019.

Presidente Duque: Amárrese los pantalones para gobernar. Decrete el Estado de Conmoción Interior, recorte las excesivas garantías individuales de las que están abusando los señores del paro, porque Ud tiene la obligación de defender a la mayoría de los colombianos, porque presumimos que estamos en un país demócrata, o sea de mayorías. No tolere más abusos de esos pocos desadaptados.

Permita que el empleado pueda acudir a su trabajo digno, en condiciones dignas bajo la protección del Estado. Permita que el comerciante pueda ejercer su labor por la cual paga gran cantidad de impuestos que devoran los empleados públicos del paro. Permita que la juventud pueda acudir a estudiar y exija que los maestros cumplan con su deber recordando que solo trabajan medio año pero lo cobran todo. En resumen… ¡Gobierne, mande, haga cumplir la ley, pero si no es capaz renuncie por inepto!