Ciudades Confederadas del Gran Cauca, en la Independencia

Augusto Mejía

Columnista

Mientras Bolívar se encontraba en Caracas para elegir los diputados al primer Congreso de Venezuela, España vivía su propia guerra contra Francia, que duró de 1808 a 1814; las colonias de la madre Patria aprovecharon para reclamar su derecho a ejercer un autogobierno. La Junta Suprema de Bogotá envió emisarios a todas las provincias para provocar levantamientos parecidos a los del 20 de julio de 1810, en la capital. Los criollos vallecaucanos liderados por Joaquín Caicedo y Cuero, se aprestaron para la defensa y organizarse militarmente; y varios comisionados de Cali fueron a distintas poblaciones del Valle, y se instaló en Palmira la Junta de ciudades amigas (llamadas Confederadas), con delegados de Santa Ana de los Caballeros (hoy Ansermanuevo); Guadalajara de Buga, San Esteban de Caloto, Nueva Cartago, Nuestra Señora de la Consolación de Toro y Santiago de Cali; y el 1° de febrero de 1811 se reunieron con el fin de redactar la Constitución. A finales de 1811 se agregaron Popayán, Almaguer e Iscuandé  a la Junta, pues todos eran del Gran Cauca. Firmaron el Acta de Confederación: José  María Cabal, por Caloto; Joaquín Fernández de Soto, por Buga; Fray José Joaquín Meléndez, por Cartago; y otros. La Junta, a pesar de ser realista creó su propio ejército,   se organizó como gobierno y se ocupó de la Hacienda Pública. Una de las primeras acciones del ejército vallecaucano fue suprimir el levantamiento libertario de los esclavos de Raposo, en abril de 1811. El principal objetivo de este gobierno era obtener su autonomía respecto a Popayán y tener los mismos derechos de los peninsulares. Ante tal situación, el dirigente de la Junta de Popayán, Miguel Tacón y Rosique, envió contra los del Valle, una fuerza expedicionaria para regresarla a los dominios payaneses. Sin embargo, la Confederación había solicitado antes ayuda del Estado Libre de Cundinamarca, que envió una pequeña fuerza de 80 soldados al mando del Coronel Antonio Baraya. Ambas fuerzas se enfrentaron en la batalla del bajo Palacé, el 28 de mayo de 1811, resultando victoriosas las fuerzas Confederadas, y Popayán fue ocupada el 1° de abril. Ante la hazaña de las Ciudades Confederadas, la Fundación Instituto de Cultura y Turismo Bolivariano de Colombia y la Academia de Historia del Valle, presidida por el Dr. Luis Antonio Cuéllar, concitan a las demás academias al magno evento.

Continuará…