Alcalde Maya: calidad de vida

Luis García Quiroga
Columnista

Saltan a la vista las evidencias del deterioro de la calidad de vida en Pereira. De Dosquebradas ni hablemos. Allí no escampa. Ambos alcaldes deberían revisar el tema.

El fenómeno será cada vez más acentuado y sensible. Es por ello que la verdadera prueba ácida del alcalde Carlos Maya no será el cumplimiento del extenso catálogo de obras e inversiones por valor de $800 mil millones, sin duda, importantes. Maya deberá lograr que los pereiranos perciban física y mentalmente esa sensación de bienestar y felicidad que permita disfrutar de esas obras.  La mejor y única manera de lograrlo, es mediante la ruta de la cultura ciudadana.

La cultura ciudadana es una decisión política cargada de filosofía del ser, con la cual el gobernante sabio busca que su obra trascienda en el tiempo y haga feliz a la gente. La vigencia política de Mockus tiene origen en su sencilla fórmula de marcar diferencia entre el necesario hacer y la decisión combinada de ser y hacer. Casi todos los gobernantes se equivocan creyendo que por sí solas, las obras materiales satisfacen las expectativas de los ciudadanos.

La cultura ciudadana es aliada natural del desarrollo social y económico. Por ejemplo, de nada vale hacer estupendos resaltos pompeyanos en la Circunvalar si los conductores no ceden el paso a los peatones. O trazar ciclovías sin respeto al ciclista; o ciclovías ocupadas con motos, carros y carretillas, como viene ocurriendo. No hay pico y placa que valga, ni más vías, ni más agentes de tránsito, si carecemos de cultura vial.

Igual que con la movilidad, sucede con la seguridad pública, las basuras, la convivencia de vecinos, si en resumen, el comportamiento, la conducta, los valores y la ética pública no están amarradas a un proceso de cultura ciudadana.

Tuve la ocasión de decírselo personalmente al alcalde Maya, quien reconoció la necesidad de diseñar el proyecto para trasversalizarlo (yo diría permearlo) con su obra de gobierno.

Maya conoce el esfuerzo del alcalde Juan Manuel Arango en 2004-2007 con el programa Pereira ConVida, en el cual asesoramos la parte comunicacional. Lamentablemente no tuvo continuidad en los sucesivos gobiernos, pese a la cuantiosa inversión hecha y la asesoría de Rocío Londoño, experta de la U Nacional y asesora de Mockus en la alcaldía de éste. La continuidad es inherente a la cultura misma.

Maya sabe que es vital un programa de cultura ciudadana que despierte la conciencia social del colectivo, el sentido de pertenencia y el respeto por la gente y el territorio que nos alberga todavía tan generosamente.

Con el proyecto “Pereira la veo bien” no pasó nada. Amerita análisis, pero la cultura ciudadana y la calidad de vida, no dan espera.