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lunes, mayo 27, 2024

Creación del observatorio de seguridad humana, educación y paz

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La Vorágine

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*Por: Luis Adolfo Martínez Herrera

Las continuas mutaciones del crimen organizado y las múltiples violencias, las secuelas del conflicto armado en una región donde las tesis negacionistas y revisionistas estuvieron en el centro del debate, la necesidad de nuevas pedagogías para la paz, la convivencia, la legalidad y el posconflicto, y los retos de un mundo interconectado que supera las viejas prácticas violentas, se inscriben en los escenarios de interés que le dieron origen al “Observatorio de seguridad humana, educación y paz”  para la región cafetera.

Por tal motivo, la región cuenta con un observatorio que vincula entre otras entidades a la Universidad Católica de Pereira, la Universidad Tecnológica de Pereira, la Universidad Libre, a la Agencia Nacional de Tierras, al Instituto Colombo-alemán para la paz -CAPAZ-, al Sistema Interuniversitario del Eje Cafetero -SUEJE-, al observatorio de conflictos sociales y urbanos, a la REDVICRI y al Programa de Investigaciones en Transiciones, Violencias y Memoria, entre otras entidades.

Se torna necesario realizar un proceso de seguimiento y análisis al conjunto de medidas institucionales, políticas públicas, estrategias del orden nacional regional y local con relación a los distintos procesos y dinámicas de negociación y paz que se adelantan en Colombia, y a las estrategias de implementación territorial de los acuerdos de paz creados en el país. Adelantar un proceso de seguimiento a las estructuras institucionales relacionadas con lo transicional, como la JEP, la Unidad de búsqueda de personas dadas por desaparecidas, a la Agencia Nacional de Tierras, entre otras, y a las dinámicas de implementación de estrategias pedagógicas como las cátedras de paz, convivencia y derechos humanos, justifican la existencia del observatorio.

En segundo lugar, es importante fortalecer las dinámicas de investigación regional y local con relación al escenario transicional que experimentamos en el país, a las múltiples violencias y sus variadas mutaciones, a las expresiones de una criminalidad que se reinventa de manera frecuente. 

En tercer lugar, se reconoce la necesidad de seguir fortaleciendo las mutuas interacciones entre el universo académico e investigativo, el entorno empresarial, la sociedad civil y las distintas institucionales públicas en el orden local y regional, articulaciones que favorecerán la construcción de dinámicas de una paz territorial, estable y duradera.

Con este observatorio se inicia una etapa de seguimiento, investigación y análisis en un momento donde las mutaciones de las nuevas violencias se avizoran en el contexto regional, con una academia, unas entidades estatales y unas expresiones de la sociedad civil que no han logrado conjurar los embates de las violencias, ni ofrecer a la sociedad risaraldense estrategias pedagógicas renovadas para superar los discursos de la paz y hacer de esta una realidad inserta en los itinerarios de la vida cotidiana.

*Docente Universidad Católica de Pereira

 

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