Construir una Pereira más segura y moderna el gran desafío que nos deja el terremoto

Por:  Fabio Castaño Molina

Uno de los pasos importantes en torno a la reconstrucción de Pereira y Risaralda, tras el devastador impacto del terremoto del pasado 10 de agosto, se dio el martes pasado en Expofuturo con el taller multisectorial promovido por ProRisaralda, escenario en el que diferentes actores de la ciudad y del departamento aportaron ideas para la construcción de una propuesta de actualización del Plan de Ordenamiento Territorial, POT de Pereira. La apuesta tiene un significado que va mucho más allá de reconstruir edificios, calles o viviendas: se trata de revisar cómo debe crecer y organizarse la ciudad después de una tragedia que dejó al descubierto muchas de sus vulnerabilidades. ProRisaralda ha venido articulando esfuerzos entre el sector público, privado, gremios, academia y organizaciones sociales para convertir la reconstrucción, tarea fundamental del Fondo Milagro creado por el gobierno nacional, en un ejercicio colectivo. En esa labor cuenta además con el acompañamiento de ProBogotá, que ha puesto a disposición su experiencia y capacidades técnicas en urbanismo y planificación territorial. La discusión del POT adquiere especial relevancia porque la reconstrucción no debería limitarse a reemplazar lo que el terremoto destruyó. El desafío consiste en aprovechar este momento para corregir problemas históricos, recuperar el centro de Pereira, mejorar el espacio público, fortalecer la infraestructura y garantizar que las nuevas construcciones respondan rigurosamente a las normas de seguridad y sismo resistencia. En este último aspecto también hay una alerta que no puede pasar inadvertida. Desde Camacol, la Cámara Colombiana de la Construcción, se ha advertido que una parte de las viviendas afectadas habría sido construida sin observar adecuadamente las normas vigentes de sismo resistencia. La tragedia, entonces, también obliga a revisar controles, licencias, calidad constructiva y cumplimiento de las normas. Camacol ha puesto sobre la mesa, además, una propuesta que merece ser estudiada: ampliar de 200 a 250 salarios mínimos el rango de los subsidios para determinadas familias de estratos 4 y 5 damnificadas por el terremoto, con el propósito de facilitar soluciones habitacionales acordes con las condiciones económicas de esos hogares, muchas de ellas habitadas por personas de la tercera edad que ya carecen de un respaldo crediticio. Es una discusión que deberá darse con criterios técnicos, sociales y fiscales, pero que demuestra que la reconstrucción exige respuestas diferentes a las de una emergencia convencional. Y hay otro elemento fundamental: la reconstrucción no puede ser responsabilidad exclusiva del Estado. Pereira necesita una alianza efectiva entre lo público y lo privado. Las Asociaciones Público-Privadas —APP— y mecanismos como Obras por Impuestos, promovidos por el Gobierno Nacional, pueden convertirse en instrumentos para movilizar recursos, conocimiento empresarial y capacidad de ejecución hacia proyectos estratégicos. Pereira tiene ante sí una tar El verdadero desafío es construir una Pereira más segura, más ordenada ea enorme. Pero la discusión que comienza a darse alrededor del POT demuestra que ya no se trata solamente de reparar las grietas visibles. Se trata de decidir qué ciudad queremos reconstruir. Porque volver a levantar la Pereira que teníamos sería insuficiente. El verdadero desafío es construir una Pereira más segura, más ordenada, más moderna y preparada para el futuro.

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