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domingo, febrero 25, 2024

Conocimiento y lenguaje

Es tendencia

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*Carlos Julio Restrepo Velásquez

Columnista

En general lenguaje es la capacidad humana compleja, que involucra los sistemas nervioso y fisiológico; implica condiciones psicológicas que determinan capacidades como memoria, imaginación, abstracción, relacionamiento conceptual. Idioma es un código organizado de signos escritos y sus correspondientes sonidos, ordenado por su propia gramática. Lengua es un fenómeno cultural que nos permite construir el hábitat social, cosmológico, mítico. Habla es la identidad local, sonora y léxica, de la lengua. Hasta los periodistas más famosos usan estos cuatro términos sin mayores precisiones lingüísticas. Confunden más.

La cantidad de términos de que dispone un idioma, determina en gran medida la capacidad que tiene su lengua de interpretar y expresar el mundo que habita y nombra. Cada vez la ciencia descubre más fenómenos, la tecnología inventa más dispositivos y servicios, y las humanidades integran nuevas interpretaciones y expresiones. ¿A qué velocidad se incorporan nuevos términos al idioma? ¿Cómo generar nuevo conocimiento sin incorporar nuevos términos? ¿Es sólo cuestión de eficiencia en la comunicación? ¿Qué es la pureza del idioma?

La cantidad de actividades y conectividades en tiempo real que hoy nos permite la tecnología, produce un vértigo que comprime nuestra conciencia del tiempo y nos hace creer que el tiempo va más rápido. No es así. En este afán hay ligereza conceptual, lo más fácil es usar analogías y metáforas, o tomar prestadas palabras de otros idiomas, o del mismo idioma alterando sus significados originales. Por lo menos en las redes sociales, para la mayoría de jóvenes, es más importante estar conectado que informado para tomar decisiones; eso es retro, dicen.

Imprecisiones lingüísticas, dificultad para crear nuevos términos, uso inapropiado de las analogías y uso excesivo de metáforas fuera de contexto, no propician generación ni apropiación de nuevo conocimiento; al contrario, lo bloquean. Usar palabras que están de moda sin reflexionar su alcance acaba con la comunicación; por ejemplo “apostar”, que es un verbo propio de loterías, casinos y galleras, ahora se usa para reemplazar otros que sí generan acciones cognitivas: apoyar, respaldar, fortalecer, apropiar, invertir, producir, entre otros. Apostar connota juego, perder, azar.

Mientras el periodismo propicia criterio y conocimiento en la opinión pública, las redes sociales sustituyen esta función imponiendo un estilo coloquial, liviano y burdo para opinar y creer. El conocimiento en la educación superior requiere un uso preciso de los términos, que consolide la ciencia del lenguaje y respete el arte del estilo.

*Jefe Departamento Humanidades, Universidad Cooperativa de Colombia

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