22.5 C
Pereira
miércoles, febrero 28, 2024

Cargas de profundidad

Es tendencia

- Advertisement -

Gabriel Alberto Toro Peláez
Columnista

Con reservas vote por Iván Duque para la Presidencia de la República por considerar que su tradición bancaria y su vida limpia, con el apoyo del Centro Democrático, atendiendo su discurso basado en los pilares del partido, sería garantía de que no repetiríamos la mala experiencia de deslealtad y engaño que desde el primer día de gobierno, Juan Manuel Santos enarboló como su bandera, hasta firmar la claudicación del Estado en favor de los violentos de las Farc, comprometiendo el futuro de Colombia, hasta dejarla arruinada presupuestalmente, con sus exageradas concesiones económicas, que parecen producto del chantaje guerrillero o de la connivencia de propósitos.

En aquella oportunidad no se hizo honor a las promesas del candidato triunfante y así se comenta cada vez más frecuentemente, en tratándose de Iván Duque, que sigue gobernando con los “mermelados” y su abultada burocracia, a pesar de haber derrotado a Petro que fue apoyado por Santos y sus áulicos.
El presidente Iván Duque se presenta impasible, cuando se entera que se ha integrado una alianza de Santos y sus paniaguados con las Farc, para derrocarlo, con violencia si es necesario, y perturbarle permanentemente el orden público, durante su mandato.

Tampoco se conmueve el presidente Duque, frente a los incumplimientos de las promesas de las Farc, ni por los desafueros de los llamados disidentes, mucho menos con las violentas manifestaciones públicas infiltradas por toda clase de malandrines, nacionales y extranjeros, que destruyen todo a su paso.

No parecen inquietarle el mandatario: sus Ministros de Defensa y del Interior, con los vejámenes, desprecio, humillación y burlas a que son sometidos sus subalternos de la Policía y ejército; ni cuando son asesinados o heridos a mansalva o enviados ingenuamente en representación del Estado que ellos dirigen, como carne de cañón, a presenciar los desmanes de la turba o a erradicar cultivos ilícitos, para que los violentos jueguen a la destrucción del País.

Las mayorías colombianas no aceptan que los violentos y narcotraficantes se tomen cada vez más extensiones territoriales, pueblos y ciudades, sin reacción lógica y proporcionada, pero efectiva, del gobierno y su Fuerza Pública, para recuperar el imperio de la ley y la Constitución.
O el Gobierno recarga sus baterías o la maldad terminará dominando al pueblo colombiano.

Para estar informado

- Advertisement -

1 COMENTARIO

  1. Dr. Gabriel Alberto, no sobra ni falta nada; qué gran analisis, ceñido a la purita y suma verdad. 0tra vez con el comediante mexicano: «estás en lo cierto» doctor Toro Pelaez. 0rlando-Fl. oct. 8/2020.

Los comentarios están cerrados.

- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -