15 C
Pereira
lunes, mayo 20, 2024

CAN, más y menos

Es tendencia

- Advertisement -

Carlos Vicente Sánchez
Columnista

Hace unos días terminé de leer el libro del periodista cultural y Magíster en literatura Franklin Molano “Ese es CAN para más señas”. Nestor Cardona Arcila, ese ácido periodista humorístico que con El Fuete le dio palo a más de un político de la región, llegó a ser tan importante, que todos querían recibir un fuetazo de él. Si no aparecían en el periódico semanal, si no eran víctimas de su mordaz burla, no existían. Molano, a través de este perfil, nos enseña a apreciar ese periodismo que se dio durante la segunda mitad del siglo veinte, que promovió un amor y un civismo por la ciudad, que fue capaz de burlarse de todos los políticos con textos bien logrados y salir airoso y patrocinado. Sin duda eran otros tiempos. Si CAN viviera ahora, estaría haciendo un festín con tantos plagios y triquiñuelas, pero recibiría sombrerazos y sería anulado o eliminado.

Hablando de triquiñuelas, fíjense cómo un candidato plagia la campaña publicitaria de otro, y como si fuera poco, termina por confundir a un electorado promoviendo el mismo mensaje de su contrincante. Ahora la ciudad está llena de MÁS vallas, MÁS papeles, MÁS volantes, MÁS confusión, menos ideas y se quedó él sin representar ningún Cambio.

No hay nada MÁS tramposo que pretender robar la idea de otro, lo digo yo que como creativo y catedrático universitario le pongo cero a cualquier tipo de plagio. Esta reprochable actitud puede indicar dos cosas: O una falta completa de creatividad por parte de los publicistas del candidato, o una perversa intención de confundir. Pero, lo único que queda claro, y eso es peor aún, es el poco respeto que se tiene para con la ciudadanía, creyéndola cada vez MENOS, inteligente y con capacidad crítica para poder analizar no un eslogan repetido, sino un programa serio y prospectivo. De eso hay MENOS en la política.

Mi abuela decía que “en el desayuno se sabía que iba a ser el almuerzo” Y este ejercicio de plagio es la cuota inicial de la copia indiscriminada de proyectos, de esos en los que se encuentra el nombre de otra ciudad entre líneas, porque ni siquiera se tiene el cuidado de revisar las cosas, de marrullerías y excesos, de retrasos y justificaciones.
CAN quizás se hubiese puesto a reír de estas vainas a las que les pongo tanta trascendencia, pero él se fue antes de que los políticos se dedicaran más al mercado que a las ideas y, cabe anotar que el mercado no admite burlas, eso es cosa seria y las cobra caro.

La política hace rato que entró en el terreno del mercado, los políticos son productos, no portadores de discursos, de transformaciones o luchas. Son del mercado y operan para él, y cuando logran un destello de brillantez, el mercado lo detecta y lo vuelve papilla.

Yo solo aguardo, con cierta ilusa esperanza, (CAN puede reírse de mí) que el pueblo sepa leer las trampas y decida bien, so pena de padecer un tramposo por 4 años. Si no, pregunten al pueblo vecino.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -