21.1 C
Pereira
martes, julio 16, 2024

Batallas perdidas

Es tendencia

DOBLE ESTÁNDAR

EN LA COPA

- Advertisement -

Otoniel Arango Collazos
Columnista

En Colombia, peor que el narcoterrorismo y la corrupción, es la insuperable amnesia sobre los acontecimientos que se repiten de generación en generación, por obra y gracia del desconocimiento de nuestra historia.

La gente ya no recuerda la época de la violencia liberal conservadora, que terminó con el “Frente Nacional”, un sistema para repartirse milimétricamente la burocracia estatal y apropiarse de los recursos públicos sin que nadie vigilara. En sus estertores se le robaron la elección al general Gustavo Rojas Pinilla un 19 de abril de donde se derivó el Movimiento guerrillero M-19, que después acabó con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia por encargo de Pablo Escobar para refundir los expedientes de extradición en el año 1985.

Los menores de 40 años no vivieron la época del narcoterrorista Pablo Emilio Escobar Gaviria, quien pagaba en su época un millón de pesos por policía muerto e ignora que semejante delincuente que inundó el país de carros bomba, ordenó asesinar a Don Guillermo Cano, director de El Espectador, e hizo explotar un avión de Avianca en noviembre de 1989, entre otras fechorías, fue representante a la cámara entre 1982 y 1991 y como tal inundó de dineros calientes a la Asamblea Nacional Constituyente, para que acabaran con la extradición.

La gente ignora que a Ernesto Samper Pizano lo llevó a la presidencia el cartel de Cali, con los hermanos Rodríguez Orejuela a la cabeza y que a pesar de un juicio en el Congreso, nunca se le condenó por culpa de un tecnicismo jurídico, que invalidó la prueba reina; un casete aportado por Andrés Pastrana a Cesar Gaviria. Andrés señaló a Gaviria como el eslabón perdido del proceso 8000 contra Samper. Hoy en día Samper, es aliado del partido Farc, es decir que sigue en la misma tónica, defendiendo a sus narco patrocinadores, porque ha de saberse, que una vez exterminado Pablo Escobar, los nuevos patrones del mal fueron los integrantes de las Farc, así como los paramilitares, ambos igual de despreciables, por sus actividades ilícitas.

Si los viejos carteles compraron a gran parte de la Asamblea Nacional Constituyente, los nuevos se consiguieron el Congreso por Cárcel y una tal JEP a la medida, que de justicia parece saber poco, a juzgar por las decisiones que viene tomando. Justicia que fue derrotada por casi siete millones de colombianos, pero ignorada olímpicamente por Santos.

Este un muy breve resumen de algunas batallas perdidas, para aquellos ilusos, que aún siguen pensando que estamos muy felices y en paz. Un feliz día y mucha prosperidad.

Artículo anterior
Artículo siguiente

Para estar informado

- Advertisement -

3 COMENTARIOS

  1. La mentira perfecta es la verdad a medias, estrategia ultrarepetida de los Uribistas. La JEP beneficio a la guerrilla de la misma manera en que beneficio a los paramilitares. Santos logro un acuerdo entre las partes en el combate de una guerra sucia donde la gran mayoria de las victimas fueron y siguen siendo las clases desfavorecidas.
    Hasta cuando se seguira atizando a la guerra por parte de viejos sectarios.
    Estamos condenados a recibir nuestro merecido por haber construido sobre los ingresos de un crimen en contra de la humanidad como el narcotrafico?

  2. Sofisma distractor de la realidad.
    Varias verdades comprobadas finalizadas con una mentira tan grande como una catedral.

    ¿De qué partido político dijo que era militante?

Los comentarios están cerrados.

- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -