18.4 C
Pereira
sábado, junio 15, 2024

“Andando”

Es tendencia

- Advertisement -

Héctor Tabares Vásquez
Columnista

Entre calles, ahí, atravesando la ciudad, de a pie, en un caminar lento, reflexivo, inquisitivo quizás, buscando o indagando, tratando de descifrar el universo de cosas halladas en un ir y venir sin terminación, observando los cambios y el estilo inusual de superarse o de definirse en cabeza de unas gentes viviendo su propia preocupación, auscultando la razón de ser de sus existencias, volcando toda la ira contenida y el desespero de situaciones confusas, pero todas metidas en el mismo deseo de escapar del escollo. En un discurrir así, fácil es encontrar infinidad de tipos y sujetos y una variedad infinita de objetos manipulados en el aire, las vías, la acera, la plaza o la iglesia. Una manera demasiado peculiar de desafiar a las circunstancias, inventando, creando, rebuscando, en un continuo sacudir de escombros, de desechos, y al fondo, la informalidad en todo el apogeo y pintoresco ulular en el espacio, a las distancias con voces aliñadas, sonoras, musicales, en esas ansias incalculables de ver adquiridos bienes de uso diario, de alguna o de nula utilidad. Y en principio, la primera impresión puede ocurrirse de desagrado o de rechazo, de anatema a causa de una especie de desorden y anarquía, empero, luego, después de mirar en la otra orilla la actitud de quienes esperan el descuido, la ingenuidad o la avaricia, para arrancar y violentar a costa de los demás y de lo ajeno, es diferente la perspectiva a sucederse de inmediato. Tal vez no resulte muy ortodoxo ubicarse en lugares estratégicos, evadiendo impuestos, esquivando servicios, en una alborotada sucesión de mercancías y de chécheres, cuya única finalidad laudable como lo es el de la supervivencia. Y es entonces cuando aparece de un momento a otro, el viraje en un modo de pensar y del tránsito al siguiente sitio del problema, en aras de darle un viso de comprensión y de análisis no tan sesgado y parcializado, cediéndole paso a la conclusión de preferir una coyuntura de cierta entidad, a la de auspiciar, callar u obrar en complicidad frente a factores asaz negativos y desastrosos, secuencia del delito en múltiples formas, no dejando de lado o inadvertidos, los actos mayormente discriminatorios de la explotación, de los malos manejos y de la corrupción. Y el recorrido se torna pausado y el cansancio asoma, además, la imposibilidad de proseguirlo, en la incursión frustrada de aspectos poco grises y denigrantes, acude al auxilio el recapacitar en el sentido racional de antes de críticos y de posiciones perniciosas, de ataques a las condiciones enfrentadas, lo más sensato es hacer mutis por el foro, o en defecto, apelar a los buenos oficios de la solidaridad y al clamor hacia una solución constructiva y al menos una salida decorosa, intentando disminuir el incordio y de producir ideas en el anhelo sincero de provocar la rebelión de los espíritus supuestamente benévolos y de volver a la ruta del compartir y abrir puertas en el propósito de rebajar el índice de desempleo y de contera generarle seguridad, aseo y lustre a un urbe urgida de un emprendimientos de singular naturaleza-

Artículo anterior
Artículo siguiente

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -